La sardina arde, el pueblo responde y clama contra ADIF: Palencia celebra su entierro más reivindicativo
El entierro de la sardina pone punto final al carnaval palentino

Entierro de la Sardina en Palencia / Beatriz Álvarez

Palencia
La ciudad de Palencia ha vivido este miércoles 18 de febrero uno de sus rituales más esperados del calendario carnavalero: la quema de la sardina en el Parque del Salón, un acto organizado por la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos que combina tradición, humor, crítica social y, por supuesto, reparto de sardinas con caldo para entrar en calor.
El momento más esperado llegó con la lectura del responso satírico, un discurso burlesco que desde hace años se ha convertido en espejo deformante de la vida de la ciudad. El encargado de pronunciarlo ha vuelto a ser actor y periodista de Radio Palencia–Cadena SER, Juan Francisco Rojo, que volvió a ejercer de maestro de ceremonias con un texto que mezcla el tono litúrgico, la mordacidad popular y el guiño cómplice al público palentino.
El sermón de este año llegaba cargado de referencias a las reivindicaciones vecinales más sonoras: el soterramiento, el salto de carnero, las pantallas acústicas, la situación del Camino Viejo de Husillos o la pasarela de la avenida Asturias. Rojo recurrió a un estilo mitad homilía, mitad género teatral, para ironizar sobre los problemas urbanos, las obras eternas y los debates que llevan años “en purgatorio”.

Entierro de la sardina en Palencia / Beatriz Álvarez

Entierro de la sardina en Palencia / Beatriz Álvarez
No faltan menciones a la actividad municipal, a los grupos políticos que integran el Ayuntamiento, ni a episodios cotidianos tan reconocibles como las baldosas que amenazan tobillos, la plaza de Abastos heladora o la eterna espera de los palentinos por mejoras sanitarias como la radioterapia. Todo ello envuelto en un humor que combinó el desahogo ciudadano con el espíritu festivo del miércoles de ceniza.
Como marca la tradición, tras el responso llegó la incineración de la sardina, punto álgido del acto y símbolo del fin de los excesos del Carnaval. La Federación de Vecinos cerró la jornada con el reparto de sardinas con caldo, el verdadero “manjar penitencial” que cada año congrega a cientos de palentinos.
A continuación, se incluye el texto íntegro del sermón, tal y como fue pronunciado en el acto.
El responso
Queridísimos hermanos unidos en la fe y esperanza inquebrantables del soterramiento, este año las plañideras no lloran por la quema de la sardina. lloran porque Adif maltrata a Palencia. Elevemos nuestro canto para que el dichoso administrador ferroviario escuche nuestras plegarias. Escucha a Palencia ADIFEscúchala, ADIFEscucha a Palencia Escúchala, ADIFNo seguiré cantando porque ya ha llovido bastante
¡Pueblo de Palencia! A ver, cuando yo diga pueblo de Palencia tenéis que contestar todos: ¡Qué? ¡Vamos con ello!¡Pueblo de Palencia! ¡Ay! ¡Qué flojitos estáis! ¡Con más ganas, que parecéis de Valladolid! ¡Un poco más a lo abulto!¡Pueblo de Palencia!
¿Queréis el salto de carnero que ADIF está perpetrando en el Camino Viejo de Husillos? ¡Palabra de Dios! ¡Escúchala, Adif!¡Pueblo de Palencia!
¿Queréis las pantallas acústicas? ¡Palabra de Dios! ¡Escúchala, Adif!¡Pueblo de Palencia!
¿Queréis que derriben la pasarela de la avenida de Asturias?¡Palabra de Dios! ¡Escúchala, Adif!¡Pueblo de Palencia!
¿Queréis soterramiento? ¡Palabra de Dios! ¡Escúchala, Adif!
Cuentan las sagradas escrituras que en Palencia se desataron las plagas de Egipto. La primera plaga llegó cuando Óscar Puente dejó Valladolid para ser ministro. Se quedó Carnero de alcalde de la capital del Pisuerga y a nosotros nos endosaron el salto de carnero.
Y mientras tanto los vecinos del Camino Viejo de Husillos clamaban en el desierto.Y los jinetes del Apocalipsis, que no son otros que los de Adif nos colaron luego las pantallas acústicas, además de ningunearnos con el soterramiento que se recoge en la Biblia que no es otra que el estudio informativo que es vinculante.
¡Escucha al pueblo, Adif! ¡Escúchalo, Adif! El pueblo, los vecinos, seguirán movilizándose para que escuches su clamor.
Y por lo demás, queridos hermanos, preparaos para la gran novedad del año: los políticos llevarán una baliza V16 en la cabeza. No por seguridad vial, no. Para ver si así, por fin, alumbran algo. El que no tenga luces… al menos que las lleve puestas.Además, con la geolocalización podremos seguirles la pista. Así, cuando alguno diga:—“Estoy trabajando por Palencia…”Podremos comprobar si es verdad o si está haciéndose un Mazón.
Protege Señor a los peatones que cada día sortean baldosas sueltas, socavones, baches y otras imperfecciones que hacen que caminar por algunos barrios de Palencia sea un Viacrucis.
Cuentan que Saulo, luego conocido como San Pablo, fue cegado por un resplandor celestial y se cayó del caballo. Pensó: ¿esto será porque Palencia deslumbra? Pronto comprobó que no, que deslumbrar, no deslumbra mucho. Había tropezado con una baldosa.
Y acompaña, Señor, a los de la Red de Calor, que ya sabemos que funciona, sí, porque los conductores están calentitos, pero que muy calentitos…
Señor, recuerda a tu hermana Ángeles Armisén que la capital también es provincia y ten cuidado, que cualquier día te quita el puesto de Dios.Señor, dirige tu mirada a la Junta de Castilla y León, que va a hacer el hospital nuevo cuando las ranas tengan barba. Que empezaron por el edificio inteligente, sí… porque si empiezan por el tonto no colocan ni la primera piedra.
Por cierto, y me pongo serio durante unos segundos: ¡Radioterapia ya! Es una vergüenza que Palencia sea la última en tener este servicio.
Acuérdate, Señor, de tus hijos de la Banda Municipal de Música de Palencia. Si los políticos son incapaces de dar una solución a la banda que sean ellos, los políticos, los que se vayan con la música a otra parte.
Acuérdate también de tus hijos de la Plaza Municipal de Abastos, que venden productos frescos y ellos y los clientes están congelados. El equipo de Gobierno del Ayuntamiento es el único que se gasta 400.000 euros en un sistema de climatización y luego hace más frío.
Señor, sin menospreciar tu milagro de la multiplicación de los panes y los peces, fíjate lo que pasa en el Ayuntamiento de Palencia, que se multiplican los concejales no adscritos como setas.
Guía a tus hijos de ¡Vamos Palencia! que no saben hacia dónde van. Como sigan así, acabarán llamándose ¡Nos vamos Palencia!
En cuanto a Izquierda Unida Podemos, como sigan perdiendo votos acabarán llamándose Izquierda Unida ya no podíamos.
En VOX, en el Ayuntamiento, ya ni se sabe quién es del partido y quién no. Aunque en Vox da igual, si ponen en los carteles una etiqueta de Anís del Mono también les votan.
Y vela por el Partido Popular, que denuncia parálisis en el Ayuntamiento pero no recuerda que cuando gobernaba con Mario Simón con Polanco guardó en un cajón lo que ahora Adif nos ha colado, que había más expedientes dormidos que en la Biblioteca Nacional. Que el soterramiento no se hace solo, hijos. Todo lo guardaron en los cajones y nos tocaron… los bemoles. Hablad bien que hay menores.
El PP promete que si gana las próximas elecciones no solo reabrirá al tráfico las calles Don Sancho y la Cestilla. Llegará más lejos, convertirá los Cuatro Cantones en autovía. De hecho, la zona pasará a llamarse los Ocho Cantones.
El Ayuntamiento ya tiene nueva Zona de Bajas Emisiones. Estará prohibido tirarse ventosidades en la vía pública. VOX vota en contra porque dice que sus ventosidades ni huelen ni contaminan.
No olvidéis que al acabar la Federación de Vecinos repartirá sardinas con caldo, que es a lo que habéis venido, no a escuchar a este pesado.Esperando que Heliodoro Gallego, fotógrafo oficial del Reino, haya hecho fotos del evento, me despido como cada año.
"Llega el momento de la incineración, de la juerga y de la perversión: los pecados de la carne de los que por aquí transitan en el fuego se purifican y olvidamos el desmadre.
Durante unos días fuimos lo que quisimos ser bajo el disfraz hicimos lo que no nos atreveríamos a hacer.
Se va Don Carnal viene Doña Cuaresma no creáis que hicisteis mal.
Y quemamos la sardina pecadora la quemaremos con saña. Pero, aunque nos demos maña la sardina es lo que nos espera.
Con el fuego arde el disfraz que no nos pondremos más hasta el siguiente Carnaval.
Arde, sardina, arde, que por mucho que nos empeñemos contigo nos quedaremos".




