Opinión

El Análisis de la Semana: Antonio Miguel Niño denuncia opacidad e informes de dudosa legalidad

El analista de la SER también reconoce que cuando se mete personal en las obras, son ágiles y que los cipreses del antiguo cementerio de San Gil están protegidos en el Plan General de Urbanismo

El Análisis de la Semana - 20/02

Aranda de Duero

El espacio de opinión de Antonio Miguel Niño en la SER se ha consolidado como uno de los momentos más críticos y reflexivos sobre la actualidad municipal. En su última intervención, el colaborador abordó desde cuestiones internacionales hasta proyectos urbanísticos locales, con un mensaje recurrente: la importancia de la conciencia social y la fiscalización del uso del dinero público.

La conversación arrancó con una referencia musical a la canción “Bridge Over Troubled Water” de Simon & Garfunkel, cuyo significado sirvió como metáfora del momento actual. Niño explicó que el título refleja una idea de apoyo colectivo en tiempos difíciles: “Es una canción de apoyo fundamental… cuando estés triste, cuando estés mal, yo siempre tendré un puente, siempre me tendrás a mí”.

A partir de ahí, conectó esa idea con la situación internacional y la necesidad de mantener la atención pública en conflictos como el de Palestina: “Que no nos olvidemos de Palestina, de Gaza, de Cisjordania… que la ciudadanía siga concienciada”.

El espacio de análisis municipal de Antonio Miguel Niño volvió a centrar la atención en la gestión urbanística del Ayuntamiento y en la necesidad de mayor transparencia administrativa. En su intervención en la SER, el colaborador repasó proyectos en marcha, dudas sobre licitaciones y el papel de los informes técnicos en decisiones que afectan a millones de euros de inversión pública.

Reivindicación desde la escuela: niños y conciencia territorial

Antes de entrar de lleno en el análisis urbanístico, Niño destacó una escena que presenció al llegar a la emisora: un desfile de alumnos del Colegio Castilla hacia la Plaza Mayor, donde reivindicaban cuestiones como la despoblación o la mejora de infraestructuras ferroviarias.

El comentarista valoró positivamente el papel educativo de este tipo de iniciativas y el compromiso de los más jóvenes: “Es una gozada ver a niños y niñas tan jóvenes reivindicando la España despoblada, el tren directo y la vida en los pueblos”.

Obras en marcha: avances que contrastan con dudas administrativas

El análisis urbanístico ocupó la mayor parte del espacio. Niño reconoció que algunas actuaciones avanzan a buen ritmo, especialmente cuando existe suficiente personal trabajando en las obras.

Sobre la rehabilitación de bloques en Santa Catalina señaló que los trabajos podrían adelantarse incluso a los plazos previstos: “Mi idea es acabar en mayo, no en junio”, explicó citando al responsable de obra con el que habló recientemente. También mencionó el ensanche de aceras en Carrequemada como ejemplo de ejecución ágil: “Cuando hay personal y cuando hay ganas las cosas se hacen rapidísimo y además se hacen bien”.

Sin embargo, tras estos avances, el comentarista introdujo una cuestión clave: la planificación urbanística global y la coordinación administrativa que debe acompañar a estas actuaciones. En su opinión, el problema no está solo en ejecutar obras, sino en cómo se gestionan los procedimientos previos y posteriores.

Urbanización pendiente y licitaciones que generan incertidumbre

Uno de los puntos que más preocupan a Niño es la urbanización asociada a los proyectos de rehabilitación, que todavía no habría salido a licitación pese a que el proyecto estaría finalizado. Según explicó, esto puede provocar retrasos o problemas de coordinación con otras actuaciones: “Las obras de urbanización tienen que salir a licitación… y habrá que ver la coordinación con las obras de rehabilitación de los edificios”.

Además, advirtió sobre una situación que se ha repetido en distintos contratos públicos: licitaciones que quedan desiertas y obligan a reiniciar el proceso, con la consiguiente pérdida de tiempo. También expresó dudas sobre el estado del procedimiento de la pasarela del Bañuelos, que se encuentra en fase de evaluación con una única empresa candidata: “Lleva varias semanas en proceso de evaluación… y los plazos son muy cortos”. El contexto, según subrayó, implica inversiones acumuladas de varios millones de euros y proyectos interdependientes.

Informes técnicos y decisiones urbanísticas bajo sospecha

Uno de los aspectos más críticos del análisis fue el papel de los informes técnicos y administrativos en determinadas decisiones urbanísticas. Niño afirmó haber detectado situaciones que le generan dudas, especialmente cuando se trata de resoluciones firmadas por personas distintas a los funcionarios habituales: “He notado que algunos informes o resoluciones con cierto grado de polémica no están firmadas por los titulares habituales… y eso me escama”.

Según explicó, el control de la intervención y de la secretaría general en la administración local es clave para garantizar la legalidad de los procedimientos, por lo que cualquier cambio en ese esquema genera suspicacias.

El caso de los cipreses protegidos en el planeamiento urbano

Otro de los puntos destacados fue la polémica sobre la posible tala de cipreses en un espacio urbano que, según recordó Niño, estaría protegido en el planeamiento municipal.

El comentarista citó expresamente el catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de 2023, donde se recoge el valor de ese conjunto arbóreo: “Ese bosque de Cupressus sempervirens tiene un valor por el porte de los ejemplares y su situación dentro del casco urbano y debe conservarse”. En este sentido, cuestionó que desde urbanismo no se hubiera actuado con mayor claridad desde el inicio, dado que la protección afecta incluso a propiedades privadas cuando están incluidas en el catálogo.

Contratos públicos y posibles irregularidades en la gestión

La parte más contundente de su intervención llegó al analizar determinadas decisiones relacionadas con contratos públicos y modificaciones económicas en proyectos ya adjudicados. Niño señaló que el incremento de costes en algunos contratos podría requerir un análisis jurídico más profundo: “Desde mis escasos conocimientos jurídicos he estado viendo los pliegos, los contratos y la ley de contratos… y a mí de verdad que no me cuadra”.

En concreto, mencionó actuaciones vinculadas al centro cívico Virgen de las Viñas y subrayó que el uso de fondos públicos exige un control estricto: “El dinero público es sagrado y hay que defenderlo”. Incluso planteó que determinadas decisiones podrían ser revisadas por instancias superiores si se detectaran irregularidades administrativas.

Transparencia institucional y preguntas sin respuesta

Otro de los ejes del espacio fue la falta de información institucional sobre algunos proyectos urbanos relevantes. Niño criticó que las redes oficiales municipales ofrezcan más mensajes de promoción que información detallada sobre el estado real de las actuaciones: “No se informa en las redes oficiales del ayuntamiento; se hace propaganda más que información”.

También recordó que el programa lleva tiempo intentando obtener respuestas directas del alcalde sobre diversas cuestiones urbanísticas, sin éxito hasta el momento.

Entre las dudas pendientes citó el proyecto de humanización de la antigua travesía de la Nacional I en la avenida Castilla y la posibilidad de que exista algún acuerdo previo con el Ministerio de Transportes.

Un llamamiento final a la vigilancia ciudadana

El cierre de la intervención volvió a situar la responsabilidad también en la ciudadanía. Niño animó a analizar la actualidad municipal con espíritu crítico y contrastando fuentes: “Que se informen por más de un medio… que empiecen a discernir entre lo que es información y lo que no lo es”.

Un mensaje que resume el tono general de su espacio: seguimiento constante de la gestión municipal, atención a los procedimientos urbanísticos y exigencia de transparencia en decisiones que afectan al desarrollo de la ciudad.