Encerrada, videovigilada y amenazada: liberan a una víctima de explotación sexual en Valladolid
Hay una detenida y la operación sigue abierta

La víctima pudo denunciar los hechos a la Policía Nacional / Policía Nacional

Valladolid
Los nombres con los que las fuerzas de seguridad designan las operaciones en las que trabajan ofrecen, en muchas ocasiones, pistas sobre lo qué hay detrás del trabajo policial. En el caso de la que sigue abierta en Valladolid, la palabra elegida, 'Erebus', sirve para atisbar una historia muy dura. En la mitología, Erebus se utiliza para referirse a una región del inframundo por la que pasan las almas de los muertos para llegar al Hades. Ese inframundo es del que ha podido escapar una mujer, víctima de la explotación sexual.
El trabajo de la Policía Nacional se puso en marcha tras la declaración de una mujer en situación de especial vulnerabilidad, víctima de delitos relativos a la prostitución. La mujer carecía de permiso de trabajo, se encontraba en situación administrativa irregular en España y no disponía de recursos para subsistir, lo que la llevó a recurrir ocasionalmente al ejercicio de la prostitución, según han explicado fuentes policiales.
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Najat El Hachmi: "¿A quién degrada más la prostitución, a la prostituida o a quién es capaz de comprar el sometimiento de otra persona?"
Según relató, contactó con un número facilitado por una amiga para acceder a una 'plaza' en un piso de la ciudad vallisoletana donde ejercer la prostitución. Quien atendió la llamada, otra mujer, le ofreció una habitación a cambio del 50% de los ingresos obtenidos, condiciones que se vio obligada a aceptar "dada su situación de necesidad", según han indicado las mismas fuentes.
Cámaras y puertas cerradas con llave
A su llegada al domicilio, fue recibida por la encargada del piso, quien le mostró la habitación y le explicó las normas impuestas. Era ella la que cobraba directamente a los puteros, establecía las tarifas fijadas por la y, pese a lo acordado, nunca entregó a la víctima cantidad alguna por la explotación a la que fue sometida.
La víctima debía permanecer disponible las 24 horas del día, sin posibilidad de abandonar el inmueble, ya que la encargada cerraba la puerta con llave y retenía la única copia.
Además, el piso contaba con cámaras de videovigilancia que permitían controlar en todo momento la actividad de las mujeres, incluso cuando la encargada no se encontraba presente. A la mañana siguiente, acudió al domicilio la presunta dueña del piso, quien solicitó el pasaporte de la víctima con la excusa de formalizar un contrato de arrendamiento. Una vez en su poder, le comunicó que no se lo devolvería hasta que abonara 15.000 euros, cantidad que debía obtener ejerciendo la prostitución en el propio domicilio.
Esa misma noche pudo aprovechar que la encargada abrió la puerta para recibir a uno de los puteros, la víctima logró huir, dejó atrás todas sus pertenencias y, únicamente con la ropa que vestía y su teléfono móvil, decidió denunciar los hechos.
Como resultado de la investigación, la Policía Nacional ha detenido a la encargada del piso, que ha sido puesta en libertad con la obligación de comparecer ante la justicia cuando sea requerida para ello. Mientras, continúan las gestiones para la localización y detención de la presunta dueña del inmueble, así como para el total esclarecimiento de los hechos.
La operación 'Erebus' permanece abierta.

Mario Alejandre
Valladolid, 1977. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Pontificia de Salamanca....




