AFI asegura que más de 83.000 castellanos y leoneses que trabajan a distancia fuera de la Comunidad podrían regresar al medio rural
Un estudio promovido por Cowocyl indica que los municipios de menos de 10.000 habitantes logran saldo migratorio positivo gracias al teletrabajo

Imagen de archivo

Valladolid
Un estudio asegura que más de 83.000 personas nacidas en Castilla y León trabajan actualmente a distancia fuera de la Comunidad, un colectivo con un potencial de retorno significativo al medio rural. Y es que estas personas, con vínculos personales y familiares con el territorio, indica el análisis, podrían plantearse regresar si existen condiciones adecuadas de conectividad, servicios e infraestructuras.
Un informe elaborado por Analistas Financieros Internacionales (AFI) para la red Cowocyl, que analiza el impacto del trabajo a distancia en la atracción de población hacia el medio rural, también afirma que los municipios de menos de 10.000 habitantes de Castilla y León han registrado un saldo migratorio positivo desde la expansión del teletrabajo tras la pandemia.
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El informe concluye que el teletrabajo está contribuyendo a revertir, al menos parcialmente, la tendencia demográfica negativa en los pueblos más pequeños. Según los datos presentados, un incremento de un punto porcentual en la tasa de teletrabajo se asocia con un aumento de 0,6 puntos en la variación poblacional en municipios de menos de 500 habitantes.
La investigación se basa, entre otras fuentes, en cerca de 300 encuestas realizadas a teletrabajadores y usuarios potenciales de espacios de coworking en el medio rural. Los resultados muestran que más de la mitad podrían teletrabajar tres o más días por semana y que una parte relevante ya ha utilizado centros de trabajo compartido.
El análisis también destaca el papel estratégico de los espacios de coworking como herramienta de transición para quienes valoran un cambio de residencia. Estos centros no solo facilitan el desempeño profesional, sino que actúan como puntos de encuentro y dinamización económica en municipios rurales.
En este contexto se enmarca la labor de Cowocyl, una red creada en 2019 por siete grupos de acción local de seis provincias de Castilla y León y que actualmente cuenta con cerca de 30 espacios de coworking distribuidos en territorios de León, Soria, Segovia, Salamanca y Burgos. La mayoría son de titularidad municipal, aunque también existen iniciativas privadas que combinan coworking y coliving.
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Hora 14 Castilla y León (24/02/2026)
El estudio ha sido financiado a través de una convocatoria de la Junta de Castilla y León para la dinamización demográfica del ámbito rural, en el marco de las políticas de reto demográfico. Entre sus propuestas figuran la creación de una red regional coordinada de espacios de teletrabajo, la mejora de la experiencia del usuario, el impulso de los incentivos fiscales para quienes trasladen su residencia al medio rural y una mayor coordinación de políticas de conectividad, vivienda y transporte.
El estudio también subraya que el teletrabajo no se distribuye de manera homogénea por sectores, siendo más frecuente en actividades vinculadas a la tecnología y servicios avanzados, lo que condiciona su capacidad de expansión en determinados territorios.
El presidente del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León, Enrique Cabero, abrió el acto de presentación destacando que el teletrabajo es “un instrumento muy útil” para la captación y fijación de población en el medio rural, aunque no el único necesario para afrontar el reto demográfico.
Cabero subrayó la importancia de garantizar infraestructuras adecuadas y de “articular decisiones de política pública e iniciativas público-privadas” que permitan consolidar esta modalidad laboral. También defendió la necesidad de promocionar la calidad de vida del medio rural, “un medio que sigue siendo desconocido aunque sea tan importante”.
Por su parte, Mar Martín, representante de Cowocyl, explicó que la red nació con el objetivo de dinamizar espacios impulsados en su mayoría por ayuntamientos. “Estos espacios son lugares donde se puede teletrabajar, pero sobre todo son espacios de encuentro y de emprendimiento”, señaló.
Julio Ortega, del área de Economía Aplicada y Territorial de AFI, destacó que los datos confirman el cambio de tendencia demográfica en pequeños municipios. “Hemos visto que los pueblos más pequeños han conseguido atraer población gracias, en parte, al trabajo a distancia”, afirmó.
Asimismo, advirtió de que el impulso del teletrabajo requiere el compromiso conjunto de administraciones y sector privado. “No se puede poner un centro de teletrabajo donde falla internet o la conexión es deficiente”, señaló, apuntando también a la importancia de factores como la vivienda y la estructura productiva.
El presidente del CES avanzó que el informe será tenido en cuenta en futuras recomendaciones institucionales sobre dinamización rural, consolidando el teletrabajo como una de las herramientas con mayor potencial para contribuir a la revitalización demográfica y económica de Castilla y León.




