La valoración de los jóvenes y las familias arandinas entre la presión académica y la incertidumbre del futuro
Repasamos los resultados de la encuesta que la SER y el Colegio Claret realizaron hace unas semanas con alumnos y familias

Aranda de Duero
Este miércoles, en la SER, hemos abordado junto a Aitor Martín, director del colegio Claret, la percepción de los jóvenes y sus familias sobre diversos temas relacionados con el bienestar emocional, la educación y el uso de redes sociales, a través de una encuesta que realizaron hace semanas más de 500 estudiantes y familias, con el objetivo de contrastar las inquietudes de los jóvenes con las de sus padres. Los resultados de la encuesta revelaron que, mientras un 90% de los padres considera que el estado de ánimo de sus hijos es bueno o muy bueno, un 20% de los jóvenes se siente mal emocionalmente. Esta discrepancia sugiere que hay un 10% de niños que podrían estar pasando por momentos difíciles sin que sus padres lo detecten.
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Las preocupaciones principales de los padres giran en torno a los estudios y las amistades de sus hijos, así como al uso de redes sociales, un tema que se ha vuelto cada vez más relevante en la vida de los adolescentes. Los padres expresaron que, aunque la comunicación con sus hijos es generalmente buena, hay ciertos temas, como la sexualidad y el consumo de drogas, que resultan difíciles de abordar. A pesar de que se sienten optimistas sobre el futuro de sus hijos, también manifestaron inquietudes sobre el costo de la vida y la independencia económica de los jóvenes. En cuanto al sistema educativo, una minoría de los padres cree que este prepara adecuadamente a los estudiantes para la vida real, sugiriendo que se necesita un enfoque más práctico y orientado al mercado laboral.
La brecha generacional también fue un tema central en la conversación. Los padres notan diferencias significativas en la forma en que sus hijos viven su juventud, especialmente en relación con la tecnología y las redes sociales. Mientras que los padres consideran que una hora de uso del móvil al día es razonable, los jóvenes reportan un uso de entre una y dos horas diarias. Esta discrepancia genera preocupación entre los padres, quienes están especialmente atentos a los contenidos que consumen sus hijos y a los problemas de privacidad y exposición en línea.
El programa también destacó la necesidad de ofrecer alternativas al ocio digital y pasivo, con un 90% de las familias reclamando más actividades deportivas y culturales, así como espacios seguros para que los jóvenes se reúnan. Aitor Martín subrayó que, aunque se están dando pasos en la dirección correcta, aún queda mucho por hacer para satisfacer las necesidades de los jóvenes y sus familias. Finalmente, planteó la importancia de unir esfuerzos entre centros educativos, familias y asociaciones locales para abordar estos desafíos. Se mencionaron organizaciones como Salud Mental Aranda, Cáritas y Cruz Roja, que podrían contribuir significativamente a la creación de iniciativas y recursos que ayuden a mejorar la situación de los jóvenes.
La conversación puede reproducirse al completo en el audio superior.




