La Montaña Palentina dice NO a las plantas solares: más de mil alegaciones en una semana
Vecinos, juntas vecinales y colectivos sociales y ecologistas rechazan el proyecto de Bensolar y advierten que podría acabar en los tribunales
Imagen de una macroplanta solar / getty images
Palencia
La Montaña Palentina ha registrado una respuesta ciudadana contundente contra la nueva macroplanta solar proyectada por Bensolar en los términos de Barruelo, Salinas y Aguilar de Campoo. En solo una semana, vecinos y colectivos han presentado más de un millar de alegaciones individuales, respaldadas por una veintena de entidades sociales, ecologistas y patrimoniales. Entre ellas figuran las juntas vecinales de Cillamayor y Villanueva de la Torre, grupos como La Braña, Ecologistas en Acción, ARPI, ARCO, la Asociación de Orbó o Tejiendo Cambios. Todas ellas defienden un modelo de desarrollo alejado de un territorio cubierto por placas solares, aerogeneradores, tendidos de alta tensión y kilómetros de cableado.
El proyecto prevé instalar 294.571 paneles solares, una escala que las asociaciones consideran incompatible con la vocación rural, cultural y paisajística de la zona. Los ayuntamientos de Brañosera, Barruelo, Cervera y Aguilar se han convertido en los principales puntos de entrega, con centenares de vecinos registrando personalmente o a través de delegación el modelo de alegación propuesto. Otros residentes que no viven todo el año en la comarca también lo han hecho por vía telemática. Los colectivos han trasladado el mismo documento a los ayuntamientos con la esperanza de que, en esta ocasión, también presenten alegaciones institucionales.
Otras macroplantas
La nueva instalación se sumaría a otras tres macroplantas actualmente judicializadas y pendientes de sentencia. Las asociaciones aseguran que, si la Junta no tiene en cuenta las alegaciones, llevarán también este proyecto a los tribunales y no descartan solicitar responsabilidades a los cargos públicos que, con su acción o inacción, permitan su avance. Recuerdan que cualquier planta solar puede detenerse de inmediato si los ayuntamientos y juntas vecinales niegan los permisos de ocupación de terrenos, al tratarse de un negocio privado impulsado por empresas externas que buscan obtener beneficio sin atender —según denuncian— a los intereses de quienes viven en el territorio.
Los colectivos lamentan además el reducido plazo de un mes para revisar la documentación, formular alegaciones y recoger firmas. Consideran que, con más tiempo, el número de apoyos habría sido aún mayor.