Más familia y menos WhatsApp: ¿Felicidad o placer?
El educador Ramiro Curieses alerta del peligro de criar niños sin tolerancia a la frustración

Más familia y menos WhatsApp: ¿Felicidad o placer?
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Palencia
El educador Ramiro Curieses advierte en Hoy por Hoy del riesgo creciente de que muchas familias confundan la felicidad de sus hijos con el acceso constante al placer inmediato. Curieses explica que la satisfacción instantánea, desde caprichos hasta evitar cualquier contrariedad, no solo no conduce a la verdadera felicidad, sino que dificulta que los menores aprendan a gestionar emociones como la tristeza o el enfado.
El especialista subraya que educar implica tiempo, presencia y diálogo, y no la comodidad de conceder todo para evitar conflictos. Curieses destacó que tanto los límites como la frustración forman parte de un desarrollo emocional sano y que su ausencia puede generar niños “tiranos” y emocionalmente frágiles, incapaces de afrontar los “no” que inevitablemente encontrarán en la vida adulta.
Asimismo, insistió en la importancia de mantener normas coherentes en el núcleo familiar y de enseñar a los menores a identificar y gestionar lo que sienten. Para Curieses, la verdadera felicidad se construye con acompañamiento y aprendizaje emocional, no con satisfacer cada deseo de manera automática.




