Filosofía y Letras repara una injusticia histórica llenando de nombres de mujer los pasillos de la facultad
El Salón de Grados Carmen Sarmiento, la Biblioteca Ángela Caraffa de Nava o la Emisora de Radio Concha García Campoy

Facultad de Filosofía y Letras

Valladolid
Cuando en los espacios donde alumnos y alumnas pasan tantas horas a lo largo de sus años de estudio no se encuentran nombres de mujeres, no quiere decir que por allí no hayan pasado, no se hayan formado o no hayan logrado hitos históricos, sino que no se las ha escuchado ni valorado, por el simple hecho de ser mujeres.
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La falta de presencia de referentes femeninas en las aulas universitarias no solo refleja desigualdades históricas, sino que influye en la visibilidad y el reconocimiento del papel de las mujeres en todo ámbito académico.
60 hombres y 3 mujeres
En el caso de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid, hasta hace unos meses, tan solo había 3 nombres de mujeres ocupando espacios en la facultad, en cambio, son más de 60 los nombres masculinos que ocupan aulas y salones de la facultad. Una discriminación estructural que omite la presencia de las mujeres en la que es la casa de la palabra, del aprendizaje, y la formación profesional y de una etapa vital para los y las estudiantes.
Se trata de una tendencia cambiante que desde hace unos meses, con la entrada del nuevo equipo de decanato dirigido por Dunia Etura, una de las primeras mujeres decanas de la facultad, trata de corregir esta línea discriminatoria histórica que silencia a las mujeres ilustres que han marcado la historia.
Los pocos espacios que quedaban por renombrar, llevan ya el nombre de intelectuales, periodistas, doctoras o filósofas. En esta nueva etapa, en la que la decana asegura que "es una facultad muy comprometida con la igualdad a todos los niveles".
Hace 25 años cuando que se hizo esta facultad y quizás cuando se pusieron los nombres de las aulas y de los espacios comunes no se tuvo en cuenta que había más de 60 nombres de hombres y tan solo tres de mujeres".
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Dunia Etura, decana de la Facultad de Filosofía y Letras, sobre el renombramiento de mujeres en espacios y aulas de la facultad como un acto de reparación y justicia con las mujeres
Justicia y reparación
En los últimos meses, "los pocos espacios que quedaban por renombrar" ya llevan el nombre de mujeres ilustres: Carmen Sarmiento para el salón de grados, Alicia Puleo para la sala de juntas, Concha García Campoy para la emisora de radio y Alicia Gómez Montano para la redacción de la revista digital InformaUVa.
Dunia Etura describe estas decisiones como "un acto de justicia y reparación", porque "es necesario ofrecerle al alumnado una pluralidad como es en la vida real, en la que somos mujeres y hombres el 50% de la población".
La decana asegura que "actualmente en nuestra aulas y en la mayoría de las facultades hay un número más elevado de mujeres que de hombres", destacando que "los mejores expedientes hoy en día suelen ser de mujeres, por lo tanto también hay que evidenciar esta realidad, esa posibilidad de tener mujeres referentes que nos ha faltado a lo largo de nuestra historia".
Hoy lunes 9 de marzo, el giro de tendencia se hará más efectivo porque un sitio tan emblemático para la comunidad universitaria como es la biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras, pasará a ser la Biblioteca Ángela Carraffa de Nava.
Etura celebra que la biblioteca vaya a tener el nombre de la primera mujer doctora de filosofía y letras de la universidad en España. La doctora Ángela Carraffa de Nava se doctoró antes de que acabase el siglo XIX, "las mujeres no pudieron estudiar en la universidad en España hasta el año 1910 y por lo tanto, era una rara avis en un entorno en el que era excepcional ver a mujeres dentro de las universidades".




