Concha Díez Valcabado: arte y cultura a raudales desde la Ribera del Duero
En su Viaje por la Memoria conocemos la figura de alguien que, curiosamente, comparte apellido y pueblo

Viaje por la Memoria - Conchi Díez Valcabado
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Aranda de Duero
Pintar la memoria y vestir de color los recuerdos no es tarea fácil y requiere entrenamiento, aprendizaje, destreza y conocimiento. Nuestra querida Ribera, nuestros pueblos, nuestro entorno, nuestro paisaje, nuestras costumbres, nuestra historia, nuestros árboles, llanos, cuestas, lagares y ruinas tienen un color especial según cada día y cada instante, según cada mirada y cada evocación, según cada descubrimiento u ocultación.
Se hace necesario vivir con intensidad y constancia en los requiebros inesperados de las emociones para poder elegir con aproximación al éxito el mejor de los matices del cromatismo y del trazo. Nuestra compañera hoy en estos ‘Viajes por la memoria’ ha recorrido y observado con dedicación los rincones de nuestra tierra para plasmar en sus cuadro la singularidad y el espíritu de los detalles. Saludamos ahora para asomarnos a la ventana de sus recuerdos y descubrir a la persona que hay detrás de la artista que es CONCHA DÍEZ VALCABADO.
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De la tierra del 'duende'
Tras esta introducción de Ausen Frutos conocemos a alguien cuya vida se define por ella misma como "una serie de acontecimientos, donde he hecho lo que no he tenido más remedio; la gente piensa que he tenido muchas inventivas, pero no han sido cosas buscadas". Concha se define producto natural de Medina de Rioseco, "un lugar que tiene un duende, y cuando pasa algún funcionario como te digo o alguien de casualidad que vive ahí unos años, el duende lo atrapa y luego siempre volvemos aunque no vivamos allí". Después, sus pasos estudiantiles le llevaron a Valladolid capital.

Concha, en su primera exposición en Valladolid / imagen facilitada

Concha, en su primera exposición en Valladolid / imagen facilitada
Ella siempre ha destacado las gentes de la Ribera. Su padre era de Valcabado -sí, como su segundo apellido, casualidades de la vida y su madre de San Martín de Rubiales. Y tiene un toque de realeza en su pasado, pero para reales las vistas que detalla desde su casa. "Se ve toda la Ribera burgalesa, la mitad de la Castilla Condal y parte de seis provincias, e incluso el perfil del Ebro o del Tajo al verse la Mujer Muerta", expresa, reconociendo que esas formas cambiantes, las floraciones de la primavera, y esas vistas, le han ayudado mucho en su faceta artística.
Arte y vida
Díez Valcabado dice que por "casualidad" tuvo un sobresaliente al hacer Magisterio. Pero enseguida se metió de lleno precisamente en Bellas Artes. Eso sí, mientras trabajaba en una oficina como administrativa nueve horas y seis días a la semana. "Yo tenía que hacer esa carrera porque necesitaba una formación para para poder pintar como Dios manda, o para dedicarme a algo que tuviera que ver con lo que yo quería hacer", expresa, reconociendo que la pintura era un lugar "en el que nadie me mangoneaba", lo que le llenaba de felicidad y le permitía ser ella misma.

Foto de archivo / Foto de archivo

Foto de archivo / Foto de archivo
Concha consiguió premios nacionales de pintura, también ha sido viticultora -recuerda perfectamente su número- pero se quita relevancia de sus logros. Valora mucho, eso sí, el papel de la mujer y su fortaleza histórica. Y quizá hasta fue pionera, aunque ella lo niegue, en cuestiones como el divorcio. "Tenía que ser así, no había otra solución, lo peor hubiera sido quedarse dentro, además hubiera sido un valor inútil, no favorecía a nadie. El matrimonio era el católico y punto, pero sí que podías tener una separación canónica. Empezabas por una separación de cuerpos y bienes. Una separación canónica después, y entonces ya después de mucho estirarlo, llegaba el divorcio y ya está", dice alguien que siendo hija única, tiene dos hijas y cuatro nietos. La familia le hace muy feliz.
Concha siempre ha tenido mucha presencia cultural y de movimiento en la comarca. Sigue promoviendo los premios Renacimiento, pertenece al Círculo del Empecinado, y mantiene muchas relaciones con el asociacionismo de la Ribera. Siempre preocupada por la historia o la cultura que muestra en sus cuadros -colaboró en su día, por cierto, con A UA CRAG-. "Las emociones se pintan con oficio, y si tienes oficio tienes que saber utilizar las palabras justas para decir aquello que quieres decir", refleja.

De la primera exposición individual en Valladolid / imagen facilitada

De la primera exposición individual en Valladolid / imagen facilitada
Valcabado deja claro, una vez más, que ella siempre ha hecho "lo que he tenido que hacer en cada momento". Ha sido una mujer capaz de adaptarse, que aunque haya querido restarse importancia, siempre la ha tenido. Y no poca. Ha sido, y sigue siendo, muy resolutiva. Porque como Concha bien define, "no he podido elegir los problemas pero sí cómo resolverlos".
Este Viaje por la Memoria junto a Ausen Frutos y Valentín García puede reproducirse al completo en el audio superior.

Jorge Alvarado
Periodista. Responsable Digital de la SER en Aranda. Presentador de Hoy por Hoy Peñafiel y El Banquillo...




