El Colegio San Gil de Cuéllar gana el concurso escolar de la ONCE con un sistema de reciclaje accesible para personas ciegas
Se trata de bolsas de reciclaje diferenciadas con colores, azul, amarillo, verde y distintas texturas, para que a través del tacto sepan que residuos depositar
Proyecto de reciclaje presentado por el CEIP San Gil Cuéllar / CEIP San Gil
Cuéllar
Los alumnos de sexto de Primaria del Colegio San Gil de Cuéllar han ganado el 42º Concurso Escolar del Grupo Social ONCE en Castilla y León, gracias a un proyecto que propone un sistema de reciclaje accesible para personas con discapacidad visual. El trabajo competirá ahora en la fase nacional del certamen.
El proyecto, desarrollado por los estudiantes con la coordinación de su tutora, Beatriz López, plantea el uso de bolsas de reciclaje con texturas diferenciadas para que en función del tipo de residuo puedan saber en que bolsa lo pueden depositar. La iniciativa busca facilitar a las personas ciegas o con baja visión la correcta separación de residuos tanto en el hogar como en la vía pública.
Beatriz López, tutora de los alumnos de 6º de Primaria del colegio San Gil de Cuéllar, habla sobre el producto con el que han ganado el 42 concurso escolar del grupo social ONCE
La propuesta consiste en bolsas de reciclaje con cierres herméticos de distintos colores, azul, amarillo y verde, y con texturas diferentes, como rayas, puntos o rombos, para identificar el tipo de residuo: papel, plástico o vidrio. El sistema se complementa con pequeñas baldosas o alfombrillas con esas mismas texturas colocadas frente a los contenedores de la calle, de modo que las personas con discapacidad visual puedan reconocer mediante el tacto dónde depositar cada residuo.
El usuario asocia una textura a un residuo, por ejemplo los puntos para plástico, y en casa, usa la bolsa con asas de puntos. Al llegar a la zona de reciclaje, busca con sus pies o bastón la baldosa con la misma textura de puntos. Cuando la textura de la bolsa y la del suelo coinciden, el usuario sabe con total certeza que está en el lugar correcto, cerrando el ciclo de reciclaje de forma autónoma y segura.
Según explica la docente, el concurso proponía a los centros educativos imaginar o inventar un objeto que aún no exista y que ayude a personas con discapacidad. La idea ha sido valorada positivamente por su sencillez y facilidad de implantación, un aspecto que el propio jurado del concurso ha tenido en cuenta. “Ojalá algún día vayamos por la calle y veamos esas baldosas delante de los contenedores”, señaló la profesora, que confía en que el proyecto pueda materializarse en el futuro.
El certamen, que este año se desarrolla bajo el lema “Generación Innova”, busca fomentar entre el alumnado la creatividad, el trabajo en equipo y la sensibilización hacia la discapacidad. En este sentido, López destacó la importancia de este tipo de iniciativas en la formación de los estudiantes. “Estas actividades les ayudan a trabajar valores, creatividad y aplicarlo a la vida real. Los libros de texto son importantes, pero muchas de las cosas que realmente recuerdan y les enseñan valores están fuera de ellos”, afirma.
Tras ganar la fase autonómica en la categoría de quinto y sexto de Primaria, el proyecto del Colegio San Gil representará ahora a Castilla y León en la fase nacional del concurso, donde competirá con los trabajos ganadores de otras comunidades autónomas.