Aranda, de las luces a las sombras ante Logroño
Tras una primera parte colosal Aranda se desdibujó en una segunda que deja sensaciones encontradas. Toca remar y pensar en lo que se avecina
Poveda en un lanzamiento / @Roberto_Campill0
El Tubos Aranda sumaba sensaciones encontradas este domingo ante Logroño. Jugando como lo hizo el cuadro de Márquez en la primera parte desde luego hay opciones, y muchas, de poder ganar a un rival de la zona media-alta. Como en la segunda, desde luego no. Con estas sensaciones encontradas, llega parón para reflexionar y corregir. No queda otra.
Primeros minutos de mucha igualdad sobre la pista. Aranda intenso en defensa y Vasco aportando con sus primeras paradas. Con el siete metros de Kiko y el tanto de Kuba, primera ventaja local ante un Logroño que no se iba a rendir (4-2). Pero los de Javi Márquez estaban a un nivel colosal, con el dragón portugués bajo palos, y un gran Jánosi al frente. Berbel mantuvo la renta (8-6) para júbilo del Manguán. Y la fiesta iba a más. Otra vez Vasco y Martínez y Tamas para aumentar la renta (10-6). El inicio soñado.
Llegado el ecuador Logroño volvió a meterse en el partido. Aprovechando una superioridad y un mal momento en ataque del cuadro local que se las vio con el larguero en varias ocasiones recortó en el marcador (10-9). Pero Aranda volvió a tocar la sinfónica. Férreo en defensa y certero en ataque. Siete metros forzado por el capitán y Kiko para adentro (14-10). Sensacional. La inferioridad sobre la pista posterior le vino mal a los ribereños, pero volvieron a rehacerse con un fly de dos pases (15-12). Y Vasco otra vez. Tiempo muerto. Y funcionó la pizarra. Uno más arriba. Pero llegó una nueva inferioridad y en la búsqueda de mantener la renta a cuatro Xoan Ledo paró y desde su casa redujo a dos la distancia. Tiempo de descanso (16-14). Aún así, una de las mejores primeras partes de la temporada.
Del cielo al infierno
El inicio de la segunda parte se complicó. La desconexión de Aranda tiró por la borda lo obrado. Logroño aprovechó su primer ataque para meterse más en partido y, unido a Ledo bajo palos, le dieron la vuelta al marcador en apenas tres minutos (16-17). Pero lejos de eso su fortaleza defensiva noqueó a un Aranda que pasó a verse tres abajo (17-20). Tiempo muerto. Y la reacción de los locales se dio, pero se quedó coja. En las transiciones las pérdidas mataron las opciones. En 16 minutos solo seis goles anotados. Tocaba un todo o nada. Y no le salió a Aranda.
Pérdidas, poca certeza de cara a puerta y un Logroño que estaba efectivo terminaron por dinamitar cualquier mínima opción de recortar en el marcador. No entraban los siete metros, no salían los pases. El equipo estaba directamente fuera de partido mentalmente y Logroño hizo sangre (26-35). Por clasificación o rival puede que no fuera partido a ganar. Pero alguno de estos encuentros hay que vencerlos si se quiere permanecer al menos un año más en ASOBAL. Y la sensación al menos es que, aunque ya se sabía, va a tocar sufrir. Y no poco. Momento de reseteo y trabajo por delante.
Jorge Alvarado
Periodista. Responsable Digital de la SER en...Periodista. Responsable Digital de la SER en Aranda. Presentador de Hoy por Hoy Peñafiel y El Banquillo de la SER. Aprendiendo y ejerciendo la profesión más bonita del mundo en el lugar que me vio nacer y crecer.