Ramón "preocupado" por la posibilidad de que Morala sufra "hipertensión" por sus tensiones con la ULE, la Diputación y el PSOE


Ponferrada
Era el primer momento después de las elecciones que el alcalde de Ponferrada, Marco Morala, y el portavoz de la oposición, Olegario Ramón, compartían acto institucional. Ha sido en el campus de Ponferrada, y mientras Morala escogió la salida rápida a la tensión entre ambos. “No toca” decía Morala, Ramón agarró la cuerda para tirar de la ironía gracias a la situación de tirantez que Morala vive no solo con Ramón sino con la universidad o la diputación. Mucha tensión junta que al socialista le lleva a preocuparse por la posibilidad de que Morala sufra "hipertensión". A su lado, el presidente de la Diputación, el socialista Gerardo Álvarez Courel, no pudo evitar la carcajada por el "chascarrillo".


El alcalde de Ponferrada, que o está cambiando de estrategia o la llegada del buen tiempo le permite ver con otra claridad las cosas. Y es que si antes de las elecciones la lluvia era un problema para el bacheo en Ponferrada pero no para la diputación en la carretera de Peñalba, ahora Morala tiene claro que el temporal cayó por igual para todos.
Huyendo de nuevos posibles problemas, Morala intenta no pensar en que el ayuntamiento de Ponferrada pudiera ser un peón en manos de Vox para negociar el gobierno con el la Junta de Castilla y León. Pensar en esa puerta a la ultraderecha no es cosa suya, lo de él es gestionar el ayuntamiento de Ponferrada.
En esas, precisamente, la primera idea es la de pedir a la Junta una inversión económica que permita a las localidades de Toral de Merayo, Ozuela, Rimor, Orbanajo volver a contar con una captación de agua dado que la anterior se la llevaron las lluvias, una obra que rondará los 400.000 euros.




