Entre tinieblas

Ángel Santiago Ramos

León
La presencia como conferenciante en Roma de Piter Thiel, un multimillonario americano muy cercano a Donald Trump y un conspicuo conspirador cristiano contra las tesis vaticanas, levantó cierta inquietud en el entorno de la Ciudad Santa. Preguntado por ello, el Papa León XIV ofreció al periodista una respuesta para la eternidad. “Dios, dijo el Santo Padre, no puede ser reclutado por las tinieblas”.
Dejo las cosas del cielo y bajo a lo mundano. Tras los resultados de las recientes elecciones autonómicas, uno se queda pensando en el sombrío panorama que nos aguarda. Tendremos más Mañueco que, por cierto, no sé de dónde va a sacar los millones necesarios para satisfacer tanta promesa electoral. Con él, volverá un Vox con menos alas de las esperadas pero dispuesto a ponerle puertas al campo de un montón de derechos civiles y sociales.
Los socialistas han salvado los muebles para seguir haciendo oposición política a una derecha (ahora son dos) que hace casi 40 años que lo manda todo.
Aunque no lo digan, el Podemos que sembró aquí Pablo Fernández se ha ido definitivamente alcantarilla abajo. El innombrable Alvise casi los duplica en votos.
La UPL que aspiraba a obtener más de un 5% de apoyos y lograr grupo parlamentario se ha quedado en lo que ya tenía. Es y será residual en Salamanca y Zamora; y, lo tiene complicado en la provincia que algún día lo fue, El Bierzo.
Me queda un nombre, José Antonio Díez, permanente animador social del espíritu leonesista y oportuno benefactor a tiempo parcial de los intereses del PP en la ciudad. Un traidor político, en todo caso, a las siglas en las que mece su cuna. En el mal resultado electoral de los socialistas en la capital leonesa se puede poner su nombre.
Estamos condenados. Volverán los incendios a los bosques y seguiremos entre tinieblas.




