Luz verde a la autorización ambiental para una gran planta de hidrógeno y amoníaco renovables en Baltanás
La instalación, promovida por Green Capital Development 99, podrá producir hasta 155.960 toneladas anuales de amoniaco verde y 27.720 toneladas de hidrógeno, con estrictas medidas ambientales y de control de vertido

Baltanás / Foto: Diputación de Palencia

Palencia
La Junta de Castilla y León ha concedido la autorización ambiental para la construcción y funcionamiento de una planta de producción de hidrógeno y amoníaco renovables en el municipio palentino de Baltanás,en la provincia de Palencia. La empresa promotora, Green Capital Development 99 S.L.U., obtuvo la resolución favorable tras completar un extenso proceso administrativo que incluyó información pública, consultas a administraciones, informes técnicos y la aprobación previa de la Declaración de Impacto Ambiental.
El proyecto, que se ubicará en una agrupación de parcelas del polígono industrial de Baltanás con más de 41.000 metros cuadrados de superficie, estará equipado con un electrolizador de 200 MW para generar hidrógeno verde a partir de electricidad renovable y agua. Ese hidrógeno será la base para sintetizar amoniaco, considerado un vector energético clave para usos industriales y agrícolas sin emisiones de CO2.
Previsiones de producción
La empresa prevé producir cada año hasta 27.720 toneladas de hidrógeno y 155.960 toneladas de amoniaco. Para ello, el proceso requerirá un consumo significativo de agua, que se captará del río Pisuerga o, en parte, de la red municipal según disponibilidad. La planta contará con sistemas avanzados de purificación, almacenamiento y control, así como dispositivos de seguridad para los gases implicados.
La autorización impone un amplio conjunto de requisitos ambientales. Entre ellos, el control de emisiones atmosféricas —donde solo el oxidador térmico funcionará como foco contaminante, con límites de 150 mg/Nm³ para óxidos de nitrógeno— y un plan de gestión de ruidos y olores integrado en el sistema de gestión ambiental de la planta. El hidrógeno y el oxígeno venteados no se consideran contaminantes, y la antorcha solo podrá usarse en situaciones de emergencia.
Autorización CHD
En materia de aguas, la Confederación Hidrográfica del Duero autoriza el vertido de las aguas residuales tratadas, imponiendo límites estrictos para parámetros como nitratos, fosfatos, amonio y sólidos en suspensión, especialmente debido a que el medio receptor está en una zona vulnerable por contaminación por nitratos. La depuradora interna dispondrá de una balsa de homogeneización y sistemas de control en continuo de pH, conductividad y caudal.
El proyecto también contempla medidas para evitar la contaminación del suelo, gestionar los residuos peligrosos y no peligrosos, minimizar emisiones difusas y garantizar un seguimiento anual ante las administraciones competentes. Además, por almacenar cantidades superiores a 200 toneladas de amoniaco, la planta queda sujeta al régimen de prevención de accidentes graves, lo que obliga a elaborar un informe de seguridad y un plan de emergencia interior.
Rechazo social mediante alegaciones
Durante el periodo de información pública, varias organizaciones y particulares presentaron alegaciones vinculadas al impacto sobre el agua, los riesgos industriales, la biodiversidad y la cercanía al núcleo urbano. La Junta respondió a cada una de ellas en el expediente, argumentando que la instalación se ubica en suelo industrial ya clasificado, que los sistemas de tratamiento reducen riesgos y que sectores como el hidrógeno verde son estratégicos dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Tras la publicación de la resolución, la empresa dispone de un plazo máximo de cinco años para poner en marcha la actividad, previa presentación de una declaración responsable que certifique el cumplimiento de todas las condiciones ambientales.




