Burgos impulsa la digitalización del ciclo del agua con un proyecto de 7,6 millones
Una vez finalizadas las actuaciones de elaboración de planes y estudios, la institución provincial se
centra en la actualidad en los contratos de sensorización de las principales infraestructuras
hidráulicas y en la puesta en marcha de plataformas de control y gestión de los datos obtenidos.
Alcaldes de los 37 ayuntamientos de la provincia de Burgos beneficiaros de la planificación hidrológica
Treinta y siete ayuntamientos de más de 500 habitantes de la provincia de Burgos se han beneficiado del PERTE de digitalización del ciclo del agua, un proyecto financiado con fondos europeos por valor de 7,6 millones de euros.
El vicepresidente de la Diputación de Burgos, Ramiro Ibáñez, acompañado por alcaldes, concejales y técnicos municipales, ha presentado la planificación hidrológica, unos planes que incluyen estrategias de abastecimiento, depuración, control de calidad, actuación ante sequías y detección de fugas, constituyendo una hoja de ruta para mejorar el servicio de agua en los próximos años.
Ibáñez ha destacado que esta iniciativa proporciona a los ayuntamientos "una herramienta extraordinaria para garantizar el suministro de agua en cantidad y calidad, uno de los principales retos de las administraciones locales".
El proyecto, que beneficia a cerca de 50.000 habitantes, se estructura en torno a 24 actuaciones divididas en tres áreas: planificación del sistema, sensorización de las redes de agua y desarrollo de plataformas digitales de gestión e información, además de medidas de ciberseguridad.
Actualmente, el 100% de las actuaciones están adjudicadas y un 22% ya se han ejecutado. El resto de las actuaciones, centradas en la instalación de sensores y el desarrollo de plataformas digitales, se encuentra en fase de ejecución, según ha señalado el responsable de Fomento, Manuel Villanueva.
Por su parte, el alcalde de Villarcayo, Adrián Serna, ha valorado positivamente la iniciativa, destacando la importancia de la digitalización para mejorar la eficiencia, reducir pérdidas de agua y optimizar el ciclo integral.
El objetivo es que el proyecto esté completamente ejecutado y operativo antes del 30 de junio, cumpliendo así con los plazos marcados por Europa.