Ocio y cultura

La historia de la Cofradía del Cristo de la Salud y la Virgen de la Soledad

Conocemos con su secretario, Rufino Criado, el germen de esta hermandad con tanta solera, pero que lleva procesionando apenas 25 años

Rufino Criado

Aranda de Duero

La Semana Santa de Aranda mira también a su pasado. Eso es lo que hemos hecho precisamente este miércoles en la SER con el secretario de la Cofradía del Cristo de la Salud y la Virgen de la Soledad, Rufino Criado, con quien hemos repasado la historia de una de las hermandades con más solera de la ciudad, cuyos orígenes se remontan, según explica, al siglo XVIII.

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“No conocemos los orígenes exactos, pero estaríamos hablando del siglo XVIII”, señala Criado, quien recuerda que la cofradía nació en el desaparecido convento de Sancti Spiritus. La falta de documentación anterior se debe a la destrucción provocada durante la ocupación francesa. “Los libros que tenemos arrancan desde 1808, porque todo lo anterior quedó destruido”, detalla. A pesar de ello, diferentes indicios permiten situar su origen en una época anterior. “En los propios libros ya se habla de estatutos más antiguos, lo que nos hace suponer que la cofradía ya existía antes".

Evolución

Uno de los aspectos más llamativos es la evolución de las imágenes y las celebraciones. Criado revela que el Cristo de la Salud no procesionaba originalmente en Semana Santa. “La imagen se celebraba el 14 de septiembre, pero no tengo constancia de que procesionara en Semana Santa como ahora”, afirma. En cambio, la devoción a la Virgen de la Soledad sí tuvo desde temprano un papel destacado, vinculada a los sermones que se celebraban en la época.

La historia de la cofradía también está marcada por los cambios derivados de la desamortización y el traslado de su sede. Tras el abandono del convento por parte de los dominicos, la hermandad acabó estableciéndose en la iglesia de Santa María, no sin dificultades. “La imagen estuvo en San Juan y el retablo en Santa María hasta que finalmente se decidió trasladarlo todo”, expresa.

Imagen de una salida anterior / Abel Martín

Vestimenta

En cuanto a la indumentaria, Criado cuenta que las primeras procesiones modernas, a mediados del siglo XX, se realizaban sin hábito. “Entre 1950 y 1955 se procesionaba de calle, cada uno como quería”, explica, si bien posteriormente se adoptó la vestimenta actual, inspirada en la tradición dominica, con túnica blanca y capa negra.

Uno de los hitos más recientes ha sido la incorporación del Cristo de la Salud a las procesiones, algo relativamente reciente. “Este año celebramos el 25 aniversario de cuando empezamos a sacarlo en procesión”, destaca. Y la decisión de salir, explica Rufino, surge bajo la necesidad de dar mayor visibilidad a la imagen. “Había gente que decía ‘¿y este Cristo de la Salud quién es?’ y decidimos sacarlo para que se le conociera”.

Un momento para el recuerdo

En la actualidad, uno de los momentos más emblemáticos es el encuentro entre el Cristo y la Virgen en la plaza de Santa María durante el Sábado Santo, un acto que ha ido ganando protagonismo con el paso de los años. Para este año, Rufino confía en que el tiempo acompañe y se pueda salir, no sin antes destacar una efeméride muy relevante: el 75 aniversario de la actual imagen de la Virgen de la Soledad, pues fue donada en 1950. Precisamente para conmemorarlo, se han organizado actos especiales, entre ellos una procesión extraordinaria que se espera poder llevar a cabo -y parafraseando nuevamente a Rufino- si el tiempo lo permite.

La charla al completo puede reproducirse en el audio superior, ilustrada con una imagen de Abel Martín.