Sociedad

La Junta avala ambientalmente una planta de hidrógeno verde en Pinilla Trasmonte

El proyecto de Atlántida Solar, con una capacidad de hasta 20.300 toneladas anuales, obtiene luz verde condicionada al cumplimiento de estrictas medidas

Tanankorn Pilong

Pinilla Trasmonte

El BOCyL publica este miércoles la Declaración de Impacto Ambiental favorable para la construcción de una planta de producción de hidrógeno verde en el término municipal de Pinilla Trasmonte, promovida por la empresa Atlántida Solar S.L. La resolución considera viable el proyecto desde el punto de vista ambiental, siempre que se cumplan las condiciones establecidas.

La instalación contará con una potencia de 130 megavatios eléctricos y podrá alcanzar una producción máxima de hasta 20.300 toneladas anuales de hidrógeno en funcionamiento continuo. El proceso se basará en la electrólisis del agua utilizando energía renovable, principalmente de una planta solar asociada de 190 MW, que será objeto de una evaluación independiente.

Según el expediente, la planta no generará vertidos contaminantes, ya que incorpora sistemas de reutilización y tratamiento de aguas que permiten un funcionamiento de “vertido cero”. No obstante, el consumo hídrico previsto —superior a los 232.000 metros cúbicos anuales procedentes de captaciones subterráneas— ha sido uno de los aspectos analizados durante la tramitación.

Sin efectos significativos y sin alegaciones

El estudio de impacto ambiental concluye que los efectos sobre el entorno son, en su mayoría, compatibles o no significativos. La instalación no afecta a espacios protegidos de la Red Natura 2000, situados a unos 13 kilómetros, ni a hábitats sensibles o especies protegidas. Tampoco se han registrado alegaciones durante el periodo de información pública.

Entre los principales impactos identificados figuran la alteración del paisaje y los riesgos asociados al manejo de hidrógeno, un gas altamente inflamable. Para minimizar estos efectos, la declaración impone medidas como la integración paisajística mediante vegetación, el control de emisiones acústicas y atmosféricas, y sistemas de detección de fugas.

Durante la fase de obras, se exigirá la protección del suelo, la gestión adecuada de residuos y un control arqueológico de los movimientos de tierra. En la fase de explotación, se deberán cumplir estrictos requisitos en materia de calidad del aire, aguas, ruido y seguridad industrial.

La autorización ambiental definitiva requerirá, además, permisos adicionales, entre ellos la concesión de uso de agua por parte de la Confederación Hidrográfica del Duero. Asimismo, el promotor deberá presentar informes periódicos y aplicar un programa de vigilancia ambiental durante toda la vida útil de la instalación.

Vicente Herrero Carreter

Responsable de Informativos en la SER de Aranda....