Luz verde municipal para Recoletas
El Pleno aprueba inicialmente la modificación del PGOU para la implantación de la futura clínica del paseo Virgen Viñas, abriendo un debate ideológico sobre la sanidad

Pleno ordinario de marzo, con presencia de un buen número implicados en las obras del ARU, que quieren intervenir al finalizar / Vicente Herrero

Aranda de Duero
El Pleno aprueba inicialmente la modificación del Plan General de Ordenación Urbana de Aranda para permitir la ampliación de suelo urbano destinada a la clínica Recoletas, promovida por la mercantil Residencial Nuestra Señora de las Viñas, S.L.
El equipo de gobierno insistió en que el acuerdo es el inicio de un proceso, que abre un período de exposición pública y que culminará con lo que determine la Junta de Castilla y León, que tiene las competencias para la aprobación definitiva, si procede. Esto no aplacó las críticas del PSOE y especialmente de Podemos-IU, que como ya advertía la semana pasada, votaría en contra de todos los trámites urbanísticos y administrativos vinculados a este proyecto, que considera que va contra los intereses de la sanidad pública. “Este proyecto que va a facilitar el Pleno supone una competencia con la sanidad pública en detrimento de esta última”, advertía Carlos Medina Martín, concejal de IU.
Posibles consecuencias de esta medida
El PSOE, por su parte, ponía de manifiesto una serie de dudas sobre las consecuencias de esta aprobación. Ildefonso Sanz Velázquez comenzaba recordando que el PGOU en vigor está pendiente de la resolución de un recurso, que en caso que lo haga decaer dejaría sin validez esta modificación y podría acarrear indemnizaciones para sus promotores. Por otra parte, entiende que esta medida supone “abrir un melón” que puede generar derechos para otras futuras solicitudes. El portavoz socialista también señalaba que el Ayuntamiento no obtiene ninguna cesión de terreno con ello. “En poco tiempo vamos a pasar de suelo rústico a urbano consolidado sin ninguna cesión para el Ayuntamiento”, advertía el portavoz socialista.
Los defensores de la recalificación
A esta última cuestión le respondía Vox, que ya había anunciado su apoyo a esta recalificación urbanística, por considerar que es beneficiosa para el municipio. Sergio Chagartegui Sánchez hablaba de la necesidad de tener “más altura de miras” y entender que la contraprestación que supone para el Consistorio es facilitar la llegada de un proyecto que considera que no compite con la sanidad pública, sino que lo complementa.
Dentro de la oposición, el otro apoyo venía del grupo Popular que entiende que esta recalificación no sopone un precedente, porque está perfectamente delimitado y justificado, que además servirá para conseguir una ciudad más compacta y cerrada en su arco norte. “Es una actuación aislada para mejorar la urbanización de la zona”, comentaba Alfonso Sanz Rodríguez.
Por parte de Sentir Aranda era la concejal de Urbanismo la encargada de defender esta propuesta. Ana Hervás aseguraba que la propuesta de aprobación inicial cuenta con los parabienes técnicos que proceden para este caso y que no genera derechos consolidados de ningún tipo, insistiendo en que será finalmente la Junta la que diga la última palabra. “Esto no genera derechos consolidados y permite que se abra exposición pública”, señalaba la concejala.
Finalmente la propuesta se aprobaba con el voto en contra de Podemos-IU, la abstención del PSOE y del concejal no adscrito, Alberto Marcos, y el voto a favor del resto.

Vicente Herrero Carreter
Responsable de Informativos en la SER de Aranda. Presentador de Hora 14 Edición Ribera.




