Presentan una querella por presunta inacción municipal ante el supuesto maltrato en la protectora de Palencia en 2024
La Asociación Voluntarios Animales Palencia acusa al responsable del contrato municipal de ignorar durante más de un año informes, avisos y denuncias sobre la gestión de Scooby

Instalaciones de la Protectora de Animales de Palencia / Facebook

Palencia
La Asociación Voluntarios Animales Palencia ha presentado una querella penal contra el ingeniero industrial municipal responsable del contrato de recogida y cuidado de animales abandonados en Palencia. La entidad le atribuye delitos de prevaricación, omisión del deber de perseguir delitos y cooperación necesaria en delitos de maltrato animal, al considerar que habría desatendido de manera prolongada y consciente los incumplimientos de la protectora Scooby, adjudicataria del servicio municipal desde 2020.
Alertas reiteradas sobre animales sin atención y condiciones insalubres
Según el documento presentado ante el juzgado, el SEPRONA, la Policía Local, el servicio veterinario municipal y varios ciudadanos trasladaron durante meses incidencias relacionadas con el estado de los animales: perreras sin limpiar, medicamentos caducados desde hace más de una década, perros sin vacunar, sin desparasitar, sin microchip o sin pasaporte, además de falta de personal, ausencia de atención veterinaria y deficiencias graves en la gestión diaria del centro.
La querella recoge que las inspecciones del SEPRONA del 11 y 19 de febrero de 2024 detectaron y fotografiaron ratas muertas dentro de los cheniles, lombrices en bebederos, acumulación de excrementos y numerosas irregularidades sanitarias en al menos una treintena de perros. Estos hechos fueron incluidos en el atestado remitido a las autoridades competentes y posteriormente incorporados a la querella.
Instancias, requerimientos y silencio administrativo
Uno de los voluntarios que denunció la situación presentó varias solicitudes oficiales a partir de agosto de 2024, reclamando que el Ayuntamiento exigiera a la protectora el cumplimiento del contrato y que se le facilitaran documentos públicos como actas policiales, informes veterinarios y registros de inspección.
La asociación sostiene que el responsable del contrato nunca respondió a estas peticiones, pese a que la legislación de transparencia, dicen, obliga a ello. Le acusan además de no iniciar procedimientos sancionadores ni adoptar medidas ante los "reiterados incumplimientos" de la entidad gestora del refugio.
Ante la falta de respuesta municipal, las denuncias fueron elevadas al Procurador del Común y a la Dirección General de Transparencia y Buen Gobierno, también sin resultados, según recoge la querella.
Lo que pide la asociación al juzgado
La querella solicita la apertura de diligencias previas, la declaración del responsable municipal y de varios testigos, entre ellos veterinarios, concejales y agentes del SEPRONA, además del acceso a documentación municipal y al despacho profesional del querellado para verificar posibles pruebas. También pide la intervención de la Fiscalía Anticorrupción dada la trascendencia pública del caso y su relación con la protección animal.
Un caso que podría derivar en múltiples delitos
La asociación considera que el funcionario habría mantenido el contrato con Scooby pese a conocer la situación de los animales y las infracciones descritas en los informes oficiales. Este comportamiento, señala el escrito, habría permitido que el maltrato y las deficiencias continuaran en el tiempo.
De acuerdo con la querella, la falta de actuación podría encajar en prevaricación por omisión, omisión del deber de perseguir delitos e incluso cooperación necesaria en delitos de maltrato animal, al haberse perpetuado la situación durante meses sin intervención municipal.




