La procesión de las "Cinco llagas", acto principal del Lunes Santo en Palencia
El desfile procesional, que incluye el acto de Vestición, estrena este año un nuevo texto
La procesión de las Cinco Llagas protagoniza los actos del Lunes Santo / Txomin Pérez
Palencia
La procesión de las Cinco Llagas, de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Crucficado y Nuestra Madre Dolorosa, es el acto principal de la Semana Santa en Palencia el Lunes Santo. Como novedades, el acto este año se adelanta ligeramente para dar comienzo a las 20:15 desde la Plaza de San Francisco y además en esta ocasión se estrena un nuevo texto de Las Llagas, escrito por Dionisio Antolín, Deán de la Catedral de Palencia.
La talla de Jesús Crucificado, es la absoluta protagonista de todo el desfile. En la procesión se realiza una meditación a cada una de las Llagas de Cristo en cinco iglesias del Casco Histórico. Previamente, en el Acto de la Vestición, se explica cada uno de los componentes de la indumentaria del cofrade.
La procesión contará este año con el acompañamiento de la Agrupación Musical de la Cofradía de la Oración del Huerto y Vera Cruz de Medina del Campo.
RECORRIDO
[20:15] Plaza de San Francisco VESTICIÓN. [20:50] 1ª LLAGA CAPILLA SOLEDAD Ignacio Martínez de Azcoitia - Calle Mayor [21:20] SAN AGUSTIN-2ª LLAGA PIEDAD Plaza de León - Plaza San Pablo [21:50] 3ª LLAGA . VERA CRUZ [22:15] 4ª LLAGA JESÚS NAZARENO Santo Domingo de Guzmán - Plaza Carmelitas - Santa Teresa de Jesús - Plaza de la Inmaculada - Catedral - Jorge Manrique - Juan de Castilla - Barrio y Mier - Mayor Principal - Ignacio Martínez de Azcoitia. [23:00] Plaza San Francisco 5ª LLAGA Y DESPEDIDA.
IMAGINERÍA
Nuestro Padre Jesús Crucificado, de Alejo de Vahía, S. XV. Habitualmente se venera en la iglesia conventual de San Francisco, regentada por los Padres Jesuítas. Sus caracteres estilísticos permiten su atribución a Alejo de Vahía, prolífico escultor de origen nórdico activo en Tierra de Campos en el tránsito entre el siglo XV y el siglo XVI. Sus varias décadas de actividad en Becerril de Campos dejaron una abundante producción en la cual debió de contar con la asistencia de un importante taller y en la cual se mantuvo siempre fiel a un aserie de formulismos característicos (perpetuados, acaso, por alguno de sus colaboradores).
En su copiosa producción Alejo de Vahía cultivó muy distintos tipos iconográficos. Destacan, entre éstos, las imágenes de Cristo crucificado. De la veintena de imágenes de Cristo Crucificado que han sido puestas en relación con este artista (en ocasiones obras de taller o de escuela de limitadas cualidades), ésta de la iglesia de San Francisco de Palencia, identificada como obra suya con ocasión de la elaboración del Inventario artístico de Palencia y su provincia, es, sin duda, una de las mejores. Destaca especialmente en esta imagen el tratamiento de sus brazos, más inclinados de lo que es habitual en el siglo XV, que confiere al conjunto un especial dinamismo.