Laciana pide justicia porque no puede ni quiere olvidar a los cinco mineros fallecidos en Cerredo
Agarrados a las cinco coronas en silencio, los familiares de Jorge, Rubén, Amadeo, Iván y David estallaban en aplausos al escuchar el Santa Bárbara. Un año después de su muerte en el interior del pozo asturiano de Cerredo, Laciana les ha rendido un homenaje cargado de emoción.
Ponferrada
"Me viene la cara de ellos, que nunca se me olvidarán", decía con la voz entrecortada y entre lágrimas David Álvarez, uno de los productores que hace hoy un año salió vivo de la mina en la que una explosión de grisú puso fin a la vida de cinco compañeros, cuatro naturales de Laciana y uno del municipio berciano de Torre del Bierzo.
Junto a la estatua del minero de Villablino, hoy se vivían momentos muy emotivos para las familias, para los amigos y para los compañeros que acudieron al acto organizado por el ayuntamiento de la capital de Laciana.
Ahora, la lucha seguirá en los tribunales en donde directivos y técnicos de las empresas Blue Solving y Combayl deberán responder de los delitos homicidio imprudente y cuatro delitos de lesiones. Nadie olvida y las comarcas del Bierzo y Laciana piden "justicia". Un acto sencillo porque lo importante, dijo el alcalde, Mario Rivas, es "mantener vivo el recuerdo".
VILLABLINO (LEÓN) (ESPAÑA), 31/03/2026.- Varias personas participan en el homenaje a los cinco mineros fallecidos en accidente en la mina de Cerredo, el pasado año, este martes en Villablino (León). Los municipios de Villablino y Torre del Bierzo, en León, no han logrado cerrar la herida que abrió el accidente en la mina de Cerredo (Asturias) con cinco fallecidos hace justo un año; un suceso que afectó de lleno a dos comarcas tristemente acostumbradas al luto minero que, sin embargo, habían creído que podían dejar atrás esa página de su historia una vez que no quedaban pozos abiertos en León. EFE/J.Casares / J.Casares
En Cerredo "se extraía carbón y se hacía sin que los productores supieran que no había permiso para ello". Desde la Federación de Industria de Comisiones Obreras, Nacho Reguera, entiende la desesperación de las familias porque los suyos no entraban, dice, a una mina sino a un "agujero en la tierra".
La jueza de Cangas que instruye el caso ha pedido la imputación del empresario, Jesús Rodríguez conocido como Chus Mirantes, su mujer y su hijo así como del director facultativo de la mina José Antonio Fernández como presuntos autores de cinco delitos de homicidio por imprudencia y cuatro delitos de lesiones. Todos integran el entramado empresarial de las compañías extractoras Combayl y Blue Solving.