Lucía, el ángel de Peñafiel: "Estoy muy feliz y contenta, le pido a todos que vengan a verme"
Hablamos con esta joven y su familia días antes del Domingo de Resurrección, un día que nunca olvidarán

Peñafiel
El Domingo de Resurrección se vive en Peñafiel uno de los días más especiales del año. La Bajada del Ángel es una celebración única, sentida, bonita, y que llena de emoción no solo a quien lo vislumbra, sino a quien lo protagoniza. Detrás de ese momento hay meses de preparación, ensayos y muchos nervios, aunque en casa de Lucía Peña, el Ángel de este 2026, según cuentan sus padres, se vive sobre todo con ilusión.
Óscar, su padre, explicaba este miércoles en la SER que estos días previos los están viviendo “con nervios, pero con mucha ilusión y alegría, porque Lucía lo está disfrutando mucho”. Por su parte, Irene, su madre, reconocía que para la familia es un orgullo muy grande. “Nuestra familia participa activamente en la Semana Santa desde hace muchos años, así que es muy importante para nosotros”, señalaba.
Una propuesta inesperada que acabó en ilusión
La posibilidad de que Lucía fuera el Ángel surgió a través de amigos de la cofradía. Y cuando se lo comunicaron "se puso supercontenta", revela Irene. Desde ese momento, la preparación comenzó casi de inmediato: ver vídeos de años anteriores, aprender los movimientos y empezar los ensayos. Porque la preparación para la Bajada del Ángel no es sencilla. Lucía ha tenido que ensayar con el arnés, practicar la bajada, aprender a soltar las palomas y participar también en otros actos de la Semana Santa, como la borriquilla.
"Estoy muy contenta de ser el Ángel"
Ella misma lo explicaba con naturalidad. “Estoy muy contenta de ser el ángel y muy feliz”, decía. Ha ensayado varias veces y asegura que ya no tiene miedo a las alturas. Tiene muy claro lo que ha de hacer -"abrir el huevo, bajar, soltar las palomas, retirar el velo a la Virgen y volver a subir", y ya ha hecho su invitación a todos los vecinos. “Que vayan a verme todos”, ha sentenciado.
El apoyo de la familia
En esta experiencia toda la familia está volcada. Su hermano Álvaro también quiso darle un consejo muy claro. “Que no tenga nervios cuando se suba arriba, que todo va a salir bien y que no se preocupe por nada”, asevera.
El ambiente en casa es de emoción constante. Más allá del reconocimiento o de la tradición, los padres lo tienen claro: lo importante es la experiencia que se lleva Lucía, "que la recordará toda la vida”. Este Domingo de Resurrección, Peñafiel volverá a mirar al cielo en la Plaza del Coso. Y allí estará Lucía, preparada, sin miedo y con mucha ilusión, para convertirse en Ángel por un día en una de las tradiciones más emocionantes y queridas de Peñafiel.

Jorge Alvarado
Periodista. Responsable Digital de la SER en Aranda. Presentador de Hoy por Hoy Peñafiel y El Banquillo...




