Otro revés del ferrocarril desata el enfado en Salamanca y reaviva la protesta social
Nuevos recortes ferroviarios

Tren Alvia / Renfe (Europa Press / Archivo)

Salamanca
La indignación ciudadana vuelve a encenderse en Salamanca ante el nuevo golpe a las comunicaciones ferroviarias de la provincia. A la falta de refuerzos en las conexiones con Madrid —sin una quinta frecuencia diaria ni la cuarta de fin de semana, pese a que los trenes viajan llenos— se suma ahora la supresión de la histórica conexión directa con Barcelona a partir del 7 de abril. Una decisión que ha desbordado la paciencia de usuarios, colectivos vecinales, sindicatos y representantes institucionales.
Un nuevo recorte que dispara la preocupación
Los trabajadores de Renfe han mostrado su inquietud tras conocerse que el servicio Salamanca–Barcelona dejará de operar sin transbordos, obligando a los viajeros a cambiar de tren en Zaragoza, lo que encarecerá y complicará un desplazamiento utilizado por miles de personas cada año.
Teo González, responsable del sector ferroviario de UGT Salamanca, denuncia que "no ha habido comunicación oficial por parte de la compañía", lo que genera aún mayor incertidumbre. Según explica, "lo único que saben es que ya no es posible comprar billetes para ciertos destinos como Valladolid o Zaragoza", afectando de forma directa a trabajadores que se desplazan a diario y dependen de esas conexiones.
El sindicato exige explicaciones, reclama una rectificación y vuelve a insistir en la necesidad de incrementar frecuencias con Madrid, especialmente la cuarta los fines de semana, para aliviar una demanda creciente que no está siendo atendida.
El Ayuntamiento habla de “ninguneo” y plantea más protestas
Las instituciones también han elevado el tono. El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, considera que la supresión del tren directo con Barcelona es una muestra más del “ninguneo al que el Gobierno somete a la provincia”. El regidor ha anunciado que convocará próximamente la mesa de seguimiento de la Plataforma en Defensa del Ferrocarril para valorar posibles acciones y no descarta nuevas concentraciones.
FEVESA exige explicaciones y avisa: habrá movilizaciones
La Federación de Asociaciones de Vecinos, Consumidores y Usuarios de Salamanca (FEVESA) ha sido igualmente contundente. Tacha de “insuficientes e inaceptables” las explicaciones de la operadora, que justifica la supresión en “razones técnicas” por la saturación del tramo entre Zaragoza y Barcelona.
Para FEVESA, más allá del viaje a Cataluña, esta decisión supone un doble perjuicio:
- Obliga a los usuarios a transbordar, encareciendo y dificultando los desplazamientos, especialmente de personas mayores o con menos recursos.
- Amenaza también la conexión con Valladolid, ya que se eliminaría una frecuencia clave utilizada por cientos de viajeros diarios.
La federación denuncia la falta de transparencia y lamenta que Salamanca vuelva a ser “la gran perjudicada” en la planificación ferroviaria nacional. Asegura que no permitirá otro retroceso y anuncia que está dispuesta a poner en marcha todas las acciones necesarias, incluidas movilizaciones.
Un sentimiento generalizado de hartazgo
Lo que hace apenas unos meses era preocupación hoy es ya hartazgo. La provincia encadena recortes, retrasos y promesas incumplidas, mientras otras zonas del país ven ampliarse sus servicios. Salamanca se siente aislada, ignorada y relegada a un segundo plano en materia de movilidad, algo que colectivos, sindicatos y ayuntamientos consideran incompatible con cualquier discurso de cohesión territorial.
Con una ciudadanía cada vez más cansada, una plataforma por el ferrocarril reactivada y un clima social que se endurece, la tensión vuelve a crecer. Y todo apunta a que, si no hay cambios inmediatos, Salamanca volverá a salir a la calle para defender lo que considera un derecho básico: un transporte ferroviario digno, estable y a la altura de sus necesidades.

Jesús Martín Inés
Jefe Informativos Radio Salamanca




