Sociedad

Segovia vive un Miércoles Santo de recogimiento y fervor multitudinario

La sobriedad del casco histórico y la devoción de los barrios marcan el ecuador de la Semana Santa segoviana

El "silencio del tambor" a los pies del Alcázar de Segovia

Segovia

La jornada del Miércoles Santo en Segovia se desarrolló con normalidad, marcada por una alta participación de público y condiciones climatológicas favorables para los desfiles procesionales. Los actos se distribuyeron entre el casco histórico y los barrios periféricos, sirviendo de antesala a los días principales de la Pasión.

El evento central fue el Vía Crucis Penitencial en la huerta de los Padres Carmelitas, a los pies del Alcázar. La imagen del Cristo de la Buena Muerte realizó el rezo de las catorce estaciones bajo un estricto Juramento de Silencio por parte de sus cofrades. El acompañamiento sonoro se limitó al uso del tambor destemplado, un toque rítmico seco y sin ornamentos musicales destinado a marcar el paso de la meditación.

De forma paralela, la actividad procesional se extendió a otros puntos de la capital. En el Barrio de San José se desarrolló la Procesión de la imagen de Jesús Cautivo, que contó con una nutrida asistencia de fieles de la zona.

Y la Parroquia de San Andrés con el Santo Cristo de la Paciencia recorrió las calles de su feligresía. Esta procesión destacó por su sobriedad litúrgica, donde el sonido predominante fue el racheo de los pasos sobre el empedrado.

Con la finalización de estos actos, la ciudad inicia los preparativos para las procesiones del Jueves y Viernes Santo, consolidando el relevo generacional en las distintas cofradías segovianas.