La Ley de Residencias de Castilla y León sigue, dos años después, esperando a ser aplicada
El texto fue aprobado en las Cortes por parte de PP y Vox e incluía mejoras en ratios y unidades de convivencia

Almudena Álvarez (EFE)

La nueva Ley de Residencias de Castilla y León se aprobó hace ahora dos años en las Cortes. Fue un 10 de abril de 2024 y salió adelante con los votos favorables de PP y Vox y entraba en vigor apenas dos días después. Sin embargo, en todo este tiempo poco o nada se sabe de su desarrollo normativo que, en el caso de algunos aspectos, tenía como límite de fecha de implantación el mes de enero de este año.
Uno de los ejemplos está en la creación de unidades de convivencia en todos los centros residenciales de la comunidad o la mejora de los ratios del personal. Pues bien, ninguno de ellos ha tenido bases sólidas en estos 24 meses para poder asegurar que se ha cumplido.
En el caso de las unidades de convalecencia, si bien la Junta de Castilla y León financia la creación de nuevas unidades, esta transición se está haciendo especialmente lenta, lo que afecta a la atención que se presta a los usuarios.
En el caso de las ratios la cuestión está aún peor; el número de trabajadores que pueden prestar este servicio está fijado por ley en 35 los gerocultores por cada 100 residentes y 45 en los centros que atiendan a personas con discapacidad, cifra mínima que en la actualidad queda lejos de ser una realidad.
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Las ratios no se están cumpliendo, avisan los sindicatos, pero tampoco las inspecciones de trabajo están actuando ya que, según explican, se parchean las carencias de trabajadores incluyendo a todo el personal que trabaja en el centro.
Ejemplos que según Pilar Gutiérrez, de UGT afectan a sus necesidades más básicas: "Ahora mismo no se puede pedir un día libre o de permiso retribuido para ir al médico, no es posible cogerse una mañana y debe estar otra compañera sustituyéndolas y como coincidan descansos o vacaciones no es posible". Carencias que ya están avisando hasta las propias patronales del sector y de las que se ha dado aviso a la Gerencia de Servicios Sociales en una reunión producida antes de Semana Santa.
Problemas físicos y mentales
Cada vez son más las bajas derivadas de problemas musculo esqueléticos por los sobre esfuerzos físicos de los trabajadores a los que se unen las bajas emocionales por un estrés cada vez mayor. Problemas que no solo se extiende a las residencias sino también a las llamadas plazas de convalecencia sociosanitaria: "son personas que han tenido una intervención quirúrgica, que no pueden valerse por sí mismas y necesitan un periodo de recuperación que en sus casas no pueden tener porque deben ser dadas por profesionales" recalca Yolanda Martín, de CCOO.
Actualmente son 114 las plazas de convalecencia sociosanitaria, cifra muy por debajo de lo necesario, lo que obliga a las familias a asumir el cuidado en casa o buscar opciones privadas.
También hay falta de trabajadores, que achacan los sindicatos a las condiciones de trabajo con jornadas parciales y precarizadas. En Castilla y León de las 700 residencias existentes cerca de 200 solo son de carácter público, apenas el 30 por ciento del total. El restante lo gestionan empresas privadas.

Diego Villacorta
Es periodista y cubre información local y autonómica




