Villas del Prado de la Lana
Las Claves del economista y asesor de empresas Doroteo González

Palencia
Un conflicto entre promotora y constructora ha derivado en consecuencias desde todo punto de vista inaceptables para los compradores de unas viviendas en el Prado de la Lana. No sólo es una cuestión de retraso en cuanto a la finalización de las obras en lo que, desgraciadamente, con frecuencia se ha convertido en rutina, sino la incertidumbre que planea entre afectados y la perplejidad surgida en la sociedad local.
Además, es un fracaso sobre la expectativa de muchas familias por convertir la compra de una vivienda en su propio hogar, y muchas veces es más difícil superar la frustración emocional que la económica.
Tanto promotora como constructora tienen un indiscutible arraigo en nuestra ciudad, pero más allá de hacer su negocio está el compromiso formal con sus clientes y, por supuesto, su responsabilidad también por hacer ciudad.




