Los más pequeños mantienen viva la tradición del pan y el quesillo en Palencia
Colegios y una escuela infantil recrean la pedrea de Santo Toribio a las puertas de la romería del Cristo

La Salle escenifica la pedrea del pan y quesillo con sus alumnos de infantil/Foto de archivo / Ana Mellado

Palencia
Palencia ya huele a pan y quesillo. A pocos días de que el barrio del Cristo acoja una de las celebraciones más singulares del calendario festivo palentino, el patio del colegio La Salle y la escuela infantil Casilda Ordóñez, ambos de la capital, se transforman este viernes en improvisadas laderas del cerro del Otero. Allí, los más pequeños recrean hoy la tradicional pedrea del pan y del quesillo, un gesto simbólico con el que se transmite de generación en generación el valor de una de las romerías más queridas de la ciudad: la de Santo Toribio.
Estos centros han adelantado la fiesta con actividades didácticas que permiten al alumnado conocer el origen y el significado de esta tradición. Bolsitas de pan, quesillo —muchas veces de cartón o materiales simbólicos—, pañuelos al cuello y mucha ilusión han sido los ingredientes de unas jornadas que combinan cultura popular, identidad local y aprendizaje.
Los equipos docentes destacan que estas recreaciones forman parte de proyectos educativos centrados en el conocimiento del entorno y las tradiciones palentinas, acercando al alumnado de Infantil y Primaria a una fiesta que, para muchos, vivirán por primera vez este domingo junto a sus familias en el cerro del Cristo.
Una tradición que se enseña desde la escuela
Las “pedreas escolares” se han consolidado en los últimos años como una antesala de la romería. Además de fomentar la participación, permiten explicar a los niños el origen legendario de la fiesta: el supuesto apedreamiento de Santo Toribio cuando llegó a Palencia a predicar y el posterior arrepentimiento del pueblo, que hoy se simboliza con el lanzamiento de alimentos en lugar de piedras.
Desde los centros educativos subrayan también el carácter inclusivo y comunitario de la actividad, que refuerza el sentimiento de pertenencia y el respeto por las tradiciones locales desde edades tempranas.
La romería de Santo Toribio, este domingo
La celebración culminará este próximo domingo, cuando miles de palentinos subirán hasta el entorno del Cristo del Otero para participar en la Romería de Santo Toribio, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.
El programa del día grande mantiene su estructura tradicional:
- Procesión desde la iglesia del barrio del Cristo hasta la ermita de Santo Toribio.
- Misa en honor al santo, a los pies del cerro.
- Pedrea del pan y el quesillo, el momento más esperado, con el lanzamiento de miles de bolsas desde el balcón de la ermita a partir del mediodía.
Cada año se reparten miles de raciones de pan y quesillo, una parte de ellas destinadas previamente a centros escolares, asociaciones y colectivos sociales, reforzando el carácter participativo y solidario de la fiesta.
Mucho más que una pedrea
Más allá del lanzamiento simbólico, la romería es también un punto de encuentro para familias y cuadrillas de amigos, que disfrutan del ambiente festivo, los puestos tradicionales, la música, los bailes regionales y las vistas de la ciudad desde uno de sus enclaves más emblemáticos.
Con la implicación de colegios, asociaciones vecinales y el Ayuntamiento, Palencia vuelve a demostrar que la romería de Santo Toribio no es solo una cita en el calendario, sino una seña de identidad que empieza a vivirse desde la infancia y que este domingo volverá a unir a toda la ciudad en torno al pan, el quesillo y la memoria colectiva.




