Leer ¿para qué?
La firma de Ángel Martínez

"Leer, ¿para qué?" La firma de Ángel Martínez
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Aranda de Duero
Sé que no son momentos para la poesía, o sí. No son tiempos para ilusionarse con lo que ocurre a cuatro manzanas (o países) de donde vivimos,
Cada telediario, informativo, noticiario nos traslada muertes, destrucción, bombardeos, hambre, miseria,…
El próximo 23 de abril celebramos, entre otras citas, el día del libro, de la lectura, del Premio Cervantes.
Desde hace varios años en el taller de lectura de la Asociación de Vecinos Allendeduero intentamos conocer mejor nuestra obra cumbre.
Me gustaría que vieran ustedes – vosotros lo bien que lo pasamos leyendo nuestro Quijote todas las semanas, los miércoles. Nos lleva tres o cuatro años terminarlo (sólo leemos un capítulo cada semana). Ya lo hemos dado dos vueltas y hemos empezado por tercera vez este año, en enero.
Entre metáforas, prosopopeyas, refranes o pensamientos nos encontramos, nos oímos, hablamos, gozamos y nos convertimos en ciudadanos abiertos al diálogo, al debate organizado, a la búsqueda de acuerdos y a escucharnos. ¡Qué bonita es la escucha en estos momentos de enfrentamiento, insultos, faltas de respeto, odios viscerales!
Cuando Sancho y Don Quijote hablan, discuten, confrontan sus ideas, anhelos, sueños, lo hacen desde la escucha y el respeto.
No quiero ponerme predicador, quiero invitar a todos los grupos, asociaciones, peñas, iglesias también, a que hagan una apuesta por la lectura colectiva, aunque no sea del Quijote, para hacer realidad la frase de Eduardo Galeano: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo”
No sé si lo cambiaremos, lo que les aseguro es que se lo van a pasar bien en el diálogo, la escucha y el encuentro personal que permite la lectura en común.
Un saludo desde el libro y la lectura. Hasta la próxima




