Treinta años rescatando el alma de un pueblo que guarda entre sus piedras uno de los conjuntos históricos más notables de Palencia
La Asociación Amigos del Castillo y Monumentos de Fuentes de Valdepero cumple más de tres décadas velando por el patrimonio de un municipio que atesora una fortaleza del siglo XV, una iglesia románica del XIII y el único horno tejar de la provincia
Asociación Amigos del Castillo y monumentos de Fuentes de Valdepero (Palencia), en la imagen iglesia de Nuestra señora la Antigua / Brágimo ICAL
Palencia
Jesús García-Prieto / ICAL
Hay pueblos que guardan en sus piedras mucho más de lo que cabe en los libros de historia. Fuentes de Valdepero, localidad palentina de apenas cuatrocientos habitantes situada a poco más de nueve kilómetros de la capital, es uno de ellos. Sus vecinos lo saben desde siempre ya que en sus calles conviven una fortaleza del siglo XV que fue escenario de la guerra de las Comunidades, una iglesia románica del XIII, un horno tejar único en la provincia, una ermita medieval y los restos de un antiguo hospital. Un legado monumental desproporcionado para el tamaño del pueblo, y que durante décadas estuvo al borde de perderse para siempre.
Vecinos que se organizaron
Fue precisamente esa amenaza la que, en 1993, empujó a un grupo de vecinos a organizarse. Así nació la Asociación Amigos del Castillo y Monumentos de Fuentes de Valdepero, una entidad que hoy cuenta con cerca de 180 socios y que se ha convertido en un referente de cómo la iniciativa civil puede salvar lo que las instituciones solas no siempre logran preservar. Su presidente, Pablo José Pedroso Abad, repasa más de tres décadas de lucha, logros y retos pendientes.
Reacción ante el deterioro del castillo
"La creación de la asociación no fue algo casual, sino casi una reacción a lo que estaba pasando entonces", explica Pedroso Abad a la Agencia Ical. El Castillo de los Sarmiento, principal símbolo histórico del municipio, atravesaba una situación de deterioro progresivo a comienzos de los años noventa. Era de propiedad privada, carecía de uso cultural definido y no existía ningún mecanismo institucional que garantizara su futuro. Ante aquel panorama, un grupo de vecinos decidió dar el paso. "Había algo fundamental, que era la ilusión y sobre todo el compromiso de la gente, y eso al final ha sido la base de todo lo que se ha conseguido después", recuerda el presidente.
La asociación nació con un objetivo muy claro desde el primer día. "La idea era rescatar el legado histórico y devolverle su lugar en el pueblo", resume Pedroso Abad. Pero el castillo no era el único elemento en peligro. "El patrimonio en aquella época era muy frágil, atravesaba una situación de fragilidad, y no era solo un elemento concreto, sino un conjunto de bienes que poco a poco iban mostrando el paso del tiempo y la falta de intervenciones". El horno tejar se encontraba prácticamente en ruinas. La iglesia de Nuestra Señora de la Antigua, joya románica del siglo XIII, necesitaba con urgencia la reparación de su tejado. La ermita de San Pedro amenazaba también con deteriorarse sin una intervención rápida.
Historia del castillo
La historia del Castillo de los Sarmiento está íntimamente ligada al linaje de los Sarmiento, familia que ya en el siglo XIII aparecía como rica hacendada en la provincia de Palencia. La fortaleza fue construida entre 1442 y 1465 por orden de Diego Pérez Sarmiento, primer conde de Santa Marta, y reformada después de 1521 tras el asedio de los comuneros del obispo Acuña, quien traicionó una capitulación honrosa, apresó a toda la familia del señor de Fuentes y saqueó cuanto había de valor en el castillo. Siglos después, el inmueble pasó a manos de la Casa de Alba en 1739 y se desvinculó de ella en 1874 por venta. Cuando la asociación comenzó su andadura, la fortaleza pertenecía a manos privadas y su futuro era incierto.
El primer gran hito llegó en 1995. "Si hay un momento especialmente significativo, ese sería el año 1995, cuando por fin se materializó la compra del Castillo", relata Pedroso Abad. Fue adquirido por la Diputación Provincial de Palencia gracias al impulso y las gestiones de la propia asociación. "Un paso, yo creo que más que decisivo, para garantizar su conservación y su futuro", valora el presidente. Desde entonces, el Archivo de la Diputación Provincial de Palencia se trasladó al castillo en 2006, rehabilitado con ese fin.
Una fortaleza que es un símbolo
"La evolución ha sido muy positiva. Se ha logrado su adquisición pública, se han llevado a cabo actuaciones de conservación y restauración y, sobre todo, se ha convertido en un espacio vivo con actividad cultural y abierto a vecinos y visitantes", describe Pedroso Abad. Y añade con orgullo: "Es, sin duda, un símbolo de identidad y orgullo para Fuentes de Valdepero y un punto de referencia histórico en la provincia de Palencia".
Construido en piedra con grandes sillares, el castillo presenta un recinto cuadrado con cubos en las esquinas y una gran torre del homenaje en la zona norte. El resultado es un espacio que combina archivo histórico, espacio expositivo y atractivo turístico, todo ello dentro de una fortaleza recuperada del olvido.
El castillo recibe hoy un perfil de visitante variado. "Hay un público muy interesado en el patrimonio histórico y la historia medieval, que viene expresamente a conocer el castillo y su contexto histórico. También tenemos un turismo familiar, sobre todo en fines de semana y en épocas de buen tiempo, gente que se acerca como parte de una visita cultural por la provincia", detalla el presidente. El turismo escolar también ha tenido presencia, aunque irregular según las épocas. "Cuando viene es muy interesante, porque ayuda a que los más jóvenes conozcan el patrimonio de una forma más cercana", señala. Hay además visitantes con un perfil especializado en Historia o Arquitectura Defensiva. "En general es un visitante diverso, pero todos suelen coincidir en algo: el interés y la sorpresa al descubrir el valor del castillo".
Un castillo que impacta
Esa sorpresa tiene mucho que ver con el contraste entre la escala del monumento y el tamaño del pueblo. "Independientemente de que haya alguna parte pendiente de recuperar", reconoce el presidente, el castillo sigue causando un impacto inmediato en quien lo ve por primera vez al entrar en el pueblo.
Sin embargo, no todo son éxitos. El edificio arrastra problemas cotidianos que la asociación no puede resolver por sí sola. "El calabozo o mazmorra lleva tiempo cerrado, al parecer por un tema de filtraciones y de avería eléctrica", explica Pedroso Abad. Ese mismo problema afecta a la iluminación exterior. "El castillo lleva ya cerca de dos años prácticamente sin luz, hasta el punto de que por la noche apenas se distingue desde la entrada del pueblo", lamenta. La asociación ha mantenido contactos con técnicos de la Diputación para buscar solución, pero la situación sigue pendiente de resolución. "Luego también pequeñas cosas de uso diario y el paso del tiempo, como algún cristal roto o cerraduras, que sin ser intervenciones grandes, sí que afectan a la imagen general del conjunto del castillo", añade.
El horno tejar
Si el castillo es el buque insignia de la asociación, el horno tejar es su hallazgo más singular. Se trata del único vestigio de lo que fue la industria tradicional del municipio, y el único de sus características conservado en la provincia de Palencia. "Cuando se intervino en el horno tejar ya se encontraba en muy mal estado, muy degradado por el paso del tiempo, con parte de su estructura prácticamente desaparecida y todos los adobes muy deteriorados", recuerda a la Agencia Ical.
El horno funcionó entre el siglo XIX y principios del XX, elaborando materiales de construcción tradicionales como tejas, ladrillos y baldosas. Su recuperación no estuvo exenta de dificultades. Aunque la Fundación Antonio Font de Bedoya elaboró un estudio y un proyecto de intervención, la ejecución corrió finalmente a cargo del ayuntamiento. Y los problemas no terminaron con la restauración. "Se ha producido el derrumbe de uno de los laterales, el que pega más a la ermita de San Pedro, algo que se relaciona con el uso de los materiales y soluciones constructivas empleadas en el proyecto original", explica el presidente.
Pero más allá de los problemas estructurales, la recuperación del tejar deparó una sorpresa histórica de primer orden. Gracias a conversaciones con el anterior alcalde, con archiveras de la Diputación y con la empresa que ejecutó la obra, se pudo reconstruir no solo el proceso de fabricación, sino también la historia más amplia del lugar. "Se descubrió que el tejar se había levantado sobre un antiguo cementerio medieval, del que hoy en día no queda ningún resto visible tras la construcción del horno", revela. “Son de esas cosas que aparecen cuando empiezas a tirar del hilo, y te van cambiando un poco la forma de ver esos lugares”.
Sosteniendo la actividad
Sostener toda esta actividad en un pueblo de cuatrocientos habitantes no es tarea sencilla. La asociación cuenta actualmente con alrededor de 180 socios, una cifra que ha ido creciendo en los últimos años. "No solo por el número en sí, sino porque supone dar continuidad y, en cierto modo, hacer crecer el trabajo y el esfuerzo que otras juntas directivas y personas han ido construyendo durante más de tres décadas, siempre con mucho sacrificio y constancia", valora el presidente.
La financiación descansa sobre tres patas: las cuotas de los socios, las subvenciones de la Diputación y el Ayuntamiento, y las aportaciones puntuales de empresas colaboradoras. Una fórmula de colaboración público-privada que permite mantener viva la Semana Cultural, la revista Horizontes, que Pedroso Abad define como "un referente para el municipio, y yo diría que para la provincia", y varios proyectos en marcha. "Todo se sostiene gracias a la implicación constante de los socios y de las personas que colaboran desinteresadamente, porque sin ese apoyo sería imposible mantener toda esta actividad", subraya. "Al final es una suma de pequeñas aportaciones que permite mantener una actividad cultural muy viva en un entorno como el nuestro. No tenemos otro secreto".
Proyectos
Entre los proyectos en fase de estudio figura una ruta de fuentes y manantiales. El trabajo previo ya está hecho: la localización y señalización de todas las fuentes del municipio, recogidas en un número de la revista Horizontes. "La idea es poder convertirlo en un recorrido atractivo, fácil de seguir y que pueda acercar ese patrimonio a vecinos y visitantes, viene andando, viene en bici y demás", explica el presidente. La asociación también llegó a establecer en sus primeros años contactos con la Asociación Italiana del Fuerte de Fuentes, vinculada al Primer Conde de Fuentes, y con la Casa de Alba, aunque ninguna de esas iniciativas llegó a cuajar. Hoy, Pedroso Abad no descarta retomar esa conexión internacional. "Tenemos pensado seguir contactando de nuevo para tener un intercambio, aunque sea postal. Hacer algún intercambio o alguna videollamada hoy en día sería interesante".
Después de más de treinta años, la visión del presidente sobre el futuro del patrimonio rural en la zona es la de alguien que ha visto de cerca tanto los éxitos como los fracasos. "Lo vemos como una mezcla de realismo y esperanza", dice. El realismo, porque los obstáculos son reales. "El despoblamiento, la falta de recursos y sobre todo el relevo generacional hacen que mantenerlo vivo sea cada vez más complicado. No basta con conservar los edificios, hay que cuidarlos, darles uso, explicar su historia y mantenerlos presentes en la vida del pueblo, y ello no siempre es sencillo".
Implicación colectiva
Pero la esperanza también está fundada en la experiencia. "Hemos visto que cuando hay implicación de asociaciones, de vecinos e instituciones, las cosas salen adelante", afirma Pedroso Abad. Y concluye con la convicción de quien lleva décadas demostrándolo: "Creemos que el futuro del patrimonio rural pasa precisamente por ahí, por la implicación local, por la colaboración entre todos y por entender que no es algo del pasado, sino algo que forma parte del presente de los pueblos. Mientras esto se mantenga, hay futuro. Y es en eso cuando realmente se pierde", concluye.