Laia Sanz: "El Dakar ha cambiado mucho, si Thierry Sabine levantara la cabeza quizá querría volverla a esconder"
La piloto de EBRO analiza su decimosexta participación en un rally del que destaca, por encima de todo, sus valores: "Remolcar a Nani Roma sorprende tanto porque en otros deportes no es tan normal"
Laia Sanz: "El Dakar ha canviat molt, si Thierry Sabine aixequés el cap potser el voldria posar a sota de nou"
Barcelona
Este pasado fin de semana finalizó el Dakar, una de las pruebas por excelencia en el mundo del motor. En motos se impuso Benavides por apenas dos segundos sobre Bravec, con el español Toscha Schareina en tercer lugar. En coches se impuso Al-Attiyah, y segundo fue Nani Roma, que debe buena parte de este podio a Laia Sanz.
Durante la penúltima etapa del Dakar 2026, Nani Roma vivió un momento dramático a pocos centenares de metros de meta: sufrió un accidente con su Ford Raptor y se quedó con solo tres ruedas. Cuando ya había terminado la parte cronometrada de la etapa, se quedó sin gasolina mientras se dirigía al punto de control final, que debía alcanzar para no perder la segunda plaza… y allí estaba Laia Sanz para remolcarlo.
"Al final creo que esta imagen sorprende porque en otros deportes no es tan normal, pero en el Dakar pasa continuamente. Todos en algún momento necesitamos una mano. Son cosas que pasan, es el día a día, pero llama la atención porque esta especialidad tiene la magia de la ayuda entre pilotos", remarca Laia Sanz en el programa Aquí Catalunya de SER Catalunya.
Laia Sanz, que ha completado íntegro su 15º Dakar de los 16 en los que ha participado, terminó en el puesto 20 en la categoría de coches: "Es aventura, es lo más bestia que hay en el mundo del motor. Sigue siendo un rally muy duro. A mí, que me gusta la aventura y la dureza, hay cosas que quitaría", analiza la piloto, que este año ha participado con EBRO, marca catalana que debutaba: "Más allá del resultado, lo importante fue vernos competitivos en muchas etapas. Tenemos que evolucionar el coche y yo tengo que mejorar cosas, pero estamos en el buen camino."
Sobre los cambios en el Dakar, Laia Sanz ha afirmado que la entrada de la FIA ha influido en estas modificaciones: "En ciertos momentos, si Thierry Sabine (creador del Dakar) levantara la cabeza, quizá querría ponerlo todo patas arriba. Ahora es un negocio muy grande y ha cambiado mucho. La filosofía también ha cambiado: es una carrera mucho más de sprint, y te puedes reenganchar si no terminas un día. Pasan cosas que hacen perder la esencia. Los pit stops, por ejemplo, de este año, están muy bien para el espectáculo, pero no van mucho con el espíritu del Dakar."
También ha hablado de la evolución que está experimentando Arabia Saudita como país, donde sí ha vivido alguna limitación:"Recuerdo uno de los primeros años que, con un compañero de equipo, quedamos para ir al gimnasio del hotel, que era muy grande, y fuimos todo contentos… y a mí no me dejaron entrar. Me llevaron a una sala pequeña con una bicicleta y unas pesas de unos cuantos kilos. Pero en el Dakar vivimos en una burbuja. No salimos del vivac; hoy en día nos llevan directamente del hotel al vivac. No tienes mucho contacto con la cultura de allí, y cuando estás en el vivac es como estar en Europa, porque todos los equipos son de aquí y llevas una vida normal."
Y añadió:"Es muy difícil con el mundo, con lo loco que está, encontrar un lugar… La inestabilidad política hacía que fuera muy complicado organizarlo en África o Sudamérica. Arabia es un buen lugar para hacer el Dakar, y aquí he visto un cambio muy grande. Recuerdo la primera presentación: ves el ambiente y a la gente ahora, y está cambiando muy rápido, pero creo que está cambiando. Lo poco que vemos y cuando nos mezclamos y convivimos con la cultura de allí, está cambiando… El primer año que fuimos, el equipo no hizo pantalón corto para nadie, ni hombres ni mujeres. Son cosas que han evolucionado: ahora ves gente con pantalón corto, mujeres conduciendo, que solo hace 7 u 8 años que conducen. Les queda mucho, pero las cosas cambian, y si hemos podido ayudar, me alegro."
11 veces ganadora del Dakar en la categoría femenina, de manera consecutiva, pero ha dicho que no volvería a correr en motos ahora que ha dado el paso a los coches:
"En motos, alguien que lo hace bien es porque realmente se lo ha trabajado. Los coches dependen más de los medios que tengas, del presupuesto. En motos, por muy buena moto que tengas, si no eres un atleta y no te lo has trabajado, no llegas a ningún lado. También me gusta estar sola, buscarte la vida. Pero, realmente, con perspectiva, no echo de menos haber asumido ese riesgo tan grande. Ahora lo veo y pienso: ¡vaya!, hacer esto durante 11 años y haber vuelto a casa siempre entera. Estoy contenta donde estoy, lo disfruté mucho, pero ahora no volvería."