"Asustaviejas", "titismo" y "mentiras": el cara a cara entre taxis y VTC la víspera del inicio de la tramitación de la ley del taxi en el Parlament
Taxis y VTC chocan por el futuro del sector en Cataluña. Los VTC tradicionales piden diferenciar su modelo del de las plataformas

El cara a cara entre taxis i VTC la vigília de l’inici de la tramitació de la llei del taxi al Parlament
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Este miércoles arranca en el Parlament la tramitación de la nueva ley del taxi en Cataluña. Pretende regular estrictamente a los VTC y convertir miles de sus licencias en autorizaciones temporales de taxi para evitar la judicialización. La propuesta busca proteger la viabilidad del taxi frente a los VTC. A menos de 24 horas del inicio de este asunto, el portavoz de Élite Taxi Tito Álvarez, el presidente de la asociación UNAUTO VTC, José Manuel Berzal, y el portavoz de VTC Gran Turisme Catalunya Romà Llort han protagonizado un cara a cara en el programa Aquí Catalunya de la SER.
Por ahora, el texto de la ley que entró en el Parlament con el apoyo de la mayoría de los grupos (PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP) prioriza a los taxis por encima de las VTC. La nueva ley prevé eliminar las licencias de VTC que realizan trayectos con inicio y final dentro del Área Metropolitana de Barcelona. Si se aprueba el texto tal como está ahora, en los próximos años caducarán un millar de licencias de VTC urbana (600 automáticamente y el resto progresivamente).
Los conductores, para seguir operando como VTC, obtendrán una licencia mucho más restrictiva, llamada de "vehículos de alta disposición". Esta categoría requiere que los servicios se contraten con al menos dos horas de antelación y que tengan una duración mínima de una hora. Si falta oferta, el gobierno priorizará que las nuevas licencias que se otorguen sean de taxi.
El texto apuesta por exigir el B1 a todos los conductores en activo para garantizar que tienen competencias orales de catalán que les permitan comunicarse mínimamente con el cliente y entender las indicaciones. Plataforma per la Llengua querría elevarlo al B2. El gobierno defiende que el B1 es un buen punto de partida y que el B2 exige unas competencias escritas que no son imprescindibles para el día a día en el taxi. Tanto un nivel como el otro se consideran acreditados si se han realizado los estudios de secundaria en Cataluña.
La asociación Élite Taxi propone que los conductores de VTC que trabajan para Cabify, Uber o Bolt puedan cambiar su licencia por una temporal de taxi durante un máximo de 8 años. La organización liderada por Tito Álvarez dice que es una solución de consenso que se podría incluir en la nueva ley del taxi. Élite Taxi calcula que, de las 4.000 VTC que hay en Cataluña, aproximadamente unas 1.500 se incorporen como taxis, con sus tarifas y obligaciones. De esta manera, según sus cálculos, en el Área Metropolitana se llegaría a los 12.000 vehículos para reforzar las horas en las que hay más demanda y no se perderían los puestos de trabajo de los conductores de VTC. Todo ello se tendría que hacer a través de una enmienda de alguno de los grupos; de momento lo están estudiando.
La patronal de las VTC dice que esta propuesta de los taxis es un intento "desesperado" de salvar una ley que ellos consideran ilegal. Un informe jurídico que han encargado a la Universidad de Barcelona asegura que, tal como está planteada, la ley irá en contra del derecho europeo. El informe señala que la nueva regulación se basa en unas disposiciones que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró contrarias al derecho europeo, ya que discriminan a las VTC y generan un monopolio del taxi. La patronal UNAUTO advierte que, si la ley sale adelante, desaparecerán 4.000 puestos de trabajo y empeorará la movilidad en Barcelona, datos que desde Élite Taxi ponen en duda.
El cumplimiento de la legalidad
"Las VTC siempre dicen lo mismo" arranca Tito Álvarez, "la ley está para cumplirla y si no están de acuerdo, que la lleven donde quieran". A su parecer, son "asustaviejas" porque "siempre están con las mismas tonterías, y lo que tienen que entender es que Cataluña no es Madrid, aquí el modelo es diferente, se apuesta por el transporte público, sin tarifas dinámicas ni las prácticas que las apps hacen no solo con el transporte, también con reparto", es por esto que el portavoz de Élite Taxi considera que "lo que diga [José Manuel] Berzal no tiene ningún valor, además que en Cataluña son minoritarios".
Por alusiones responde Berzal, que considera argumentos "inconsistentes" los de Tito. "Lo que pasa es que la demagogia populista es algo que sabe vertebrar muy bien", elogia sarcástico para añadir después que siguen en posiciones opuestas ante este tema. "Vamos a seguir defendiendo la ley con rigor, y veremos si en el trámite parlamentario podemos introducir enmiendas parciales que modifiquen el texto que se pretende aprobar", explica Berzal.
"Con rigor son los más de 12 millones en multa en los últimos tres años y vulnerando la ley que el máximo órgano legislativo ha aprobado por mayoría desde 2022; este es el modelo que quieren: vulnerar la ley. El dato mata relato", corta Álvarez a Berzal, que participa de la conversación por teléfono, desde el tren. "¿Es la cobertura o es que tartamudea?" lanza Tito Álvarez, "No he tartamudeado nunca, tampoco hablando contigo", responde Berzal, "no voy a bajar al barro como te gustaría".
¿Pero no faltan taxis?
Desde Élite Taxi no creen que falten taxis, sino que la flota no está bien gestionada. "Por muchos vehículos que pongas, no llegarás antes sino que colapsarás más", sostiene Álvarez. Por ello, su apuesta con la nueva ley no es aumentar la flota de coches negros [referencia a las VTC] sino incorporar parte de esa flota a taxis, de manera que las plataformas podrán seguir trabajando igual y no habrá "problemas" con los precios. Asegura el portavoz que esta propuesta ha tenido buen recibimiento por parte de todos los partidos.
Desde el sector de la VTC, Berzal insiste que siguen tendiendo la mano tanto a las administraciones como al sector del taxi para seguir discutiendo y encontrar así "una solución de consenso", para tener una normativa que se someta, dice, al derecho europeo y esté dentro del contexto de la legalidad. Quieren seguir negociando porque no coinciden con la solución planteada por Élite Taxi, "no buscamos ni tenemos ninguna confrontación con Gran Turismo ni con el taxi, lo que queremos es que se haga cumplir la normativa vigente y encontrar la mejor solución para el ciudadano", remata Berzal.
Si las conversaciones con las administraciones y sector del taxi no llegan a buen puerto, desde el sector de las VTC ya advierten que presentarán reclamaciones patrimoniales multimillonarias contra la Generalitat. "Primero intentaremos llegar a algún acuerdo legislativo, recurriremos a los tribunales si se vulnera algún precepto", aclara y vuelve a insistir en que en este escenario es importante "hacer las cosas bien" y que se puede hacer "sin imponer nada a nadie".
Preguntado por si será posible ver en el taxi un cambio de paradigma, si tal vez en un futuro solo operarán a través de app, Tito Álvarez lo descarta: "Seguiremos haciéndolo si queremos con la mano", cree además que es más inclusivo para las personas de más edad. Cierto es que aplicaciones como Uber y Cabify han activado la opción de pedir taxis, cosa que no parece bien al portavoz de Élite, y añade: "Saben que el modelo VTC actual tiene los días contados, aunque Berzal diga lo que quiera". Tito Álvarez seguirá en Barcelona de forma temporal, compaginando su vida en Venezuela. Remata Berzal con humor que la única forma de que sea feliz profesionalmente es si Tito se va definitivamente, a lo que responde el aludido: "Se ha ido el Chavismo y ahora vamos a poner allí el titismo".
El impacto de la nueva ley sobre los VTC tradicionales
Ramon Llort, de VTC Gran Turisme Catalunya, reclama una solución ante el impacto de la nueva ley del taxi y las VTC. Según explica, representan un tipo de servicio que ha existido históricamente y que procede de los antiguos chóferes de caballos, muy alejado del modelo actual de plataformas digitales. Aunque forman parte del sector de las VTC y están vinculados a la patronal que representa a este colectivo, aseguran que su modelo de negocio es totalmente distinto al de las aplicaciones como Uber, Cabify o Bolt. Sin embargo, lamentan que la legislación los incluya dentro del mismo marco regulatorio y que, por ello, estén sufriendo las mismas consecuencias que las plataformas.
Denuncian que el problema se originó cuando se decidió utilizar las mismas siglas para un modelo de negocio que ya existía, vinculado a vehículos premium y servicios de chófer, y para el nuevo modelo de plataformas digitales. Esto, aseguran, ha provocado que el conflicto entre el taxi y las plataformas acabe afectando también a su actividad. Por este motivo, el sector reclama una diferenciación clara dentro de la regulación. Consideran que siempre han defendido la necesidad de distinguir entre los distintos modelos de VTC y piden que se reconozca su especificidad para poder trabajar con normalidad.
También señalan que esta diferenciación facilitaría su actividad diaria, por ejemplo en los controles policiales, permitiendo que los agentes identifiquen fácilmente su servicio y les dejen operar sin problemas. Su actividad está vinculada a un turismo de alto nivel y a servicios premium. En este sentido, consideran contradictorio que se inviertan millones en promocionar este tipo de turismo y, al mismo tiempo, se limite la capacidad de ofrecer el servicio que demandan estos clientes. “Es absurdo gastar millones para luego no dar el servicio que merecen”, concluyen.




