Què t'hi jugues!
Fútbol

El Tribunal Supremo denuncia que "existe una amplia manifestación de delitos de odio" en los campos de fútbol

El alto tribunal advierte en una sentencia reciente que, desgraciadamente, insultos como 'mono de mierda' se profieren con demasiada frecuencia, incluso en espectáculos públicos y sobre todo deportivos

Vinicius Junior assenyala un aficionat que li ha fet un insult racista / NurPhoto

Barcelona

"Existe una amplia manifestación de delitos de odio en espectáculos públicos, sobre todo en recintos deportivos donde se exponen con gravedad frases dirigidas a víctimas por su distinta raza".Esta es la constatación, la denuncia, la advertencia que hace el Tribunal Supremo en una reciente sentencia de febrero de 2026 a partir de una ponencia del magistrado Vicente Magro.

Esta sentencia condena por un delito de odio y también de amenazas a un individuo, Salvador Martínez, por expresiones como "negro de mierda, os vamos a echar del barrio, nos están estafando, monos" proferidas ante agentes de policía contra el propietario de un bar en Valencia.Además, el agresor recriminó a la policía cómo podían tratarlo de esa manera siendo él español y la víctima no. Entre los hechos probados de la sentencia también se incluye la expresión: "negro de mierda, te voy a matar".

El racista expresa el odio en público para hacer más daño: los campos de fútbol

En el cuerpo argumental de la sentencia se constata claramente un delito de odio y, además, aparece una referencia explícita a los campos de fútbol que no ha pasado desapercibida y ha llamado la atención de los juristas.

El agresor —dice la sentencia— utilizó la expresión "mono de mierda" con "la clara intención de odiar a la víctima por razón de su raza y color de piel, atacándole en su dignidad con esta expresión que, desgraciadamente, se utiliza con mucha frecuencia incluso en espectáculos públicos y sobre todo deportivos."

El odio, señala la sentencia, no se manifiesta en privado por regla general, sino que suele hacerse en público para hurgar más en la herida de la víctima.

Por eso, por este carácter público, se hacen manifestaciones de odio: para hacer más daño a la víctima y al colectivo que representa. Y aquí es donde los campos de fútbol son un escenario propicio para racistas, homófobos, machistas, etcétera, de manera que —dice la sentencia— en efecto "existe una amplia manifestación de delitos de odio en espectáculos públicos, sobre todo en recintos deportivos donde se exponen con gravedad frases dirigidas a víctimas por su distinta raza."