Las donaciones de padres a hijos en Cataluña se duplican en cinco años por la crisis de la vivienda
Los jóvenes dependen cada vez más de sus progenitores para poder acceder a una vivienda: el Colegio de Notarios de Cataluña registra ocho donaciones de viviendas al día
Un bloque de viviendas en el barrio de Sants, en Barcelona / ACN
Barcelona
El crecimiento acelerado del precio de la vivienda en los últimos años, muy por encima del aumento de la renta de las familias, ha dejado fuera del mercado inmobiliario a muchos ciudadanos, especialmente a los más jóvenes. Por eso, en los últimos cinco años se han disparado las donaciones de padres a hijos. “A menudo una persona joven no tiene medios para comprar una vivienda”, señala José Alberto Marín, decano del Colegio Notarial de Cataluña. “O recibe el dinero para pagar la entrada o recibe directamente la vivienda de un familiar”, añade.
Las donaciones de padres a hijos en Cataluña han aumentado un 128% en cinco años, según datos del Colegio Notarial, consultadas por la SER. En 2025 se registraron 15.738. Esto incluye dinero, inmuebles, acciones o cualquier cosa que se entregue sin recibir nada a cambio. “En la notaría hacemos donaciones a partir de 5.000 euros, pero lo más frecuente son padres que dan dinero a los hijos para pagar la entrada de un piso”, apunta Marín.
Antes de la crisis de 2008, los bancos financiaban todo el precio de la compraventa de una vivienda. Ahora son mucho más rígidos y solo financian un 80%. Por tanto, queda un 20% del precio, un 10% adicional de impuestos y los gastos añadidos de intermediarios que debe cubrir el comprador. “Alguien tiene que aportar ese dinero y lo más frecuente es que sea la familia”, señala el decano del Colegio de Notarios. Las donaciones de padres a hijos representan casi un 70% de todas las donaciones autorizadas en Cataluña.
Las donaciones de vivienda se disparan un 81% en cinco años
La otra opción es donar directamente la vivienda. Según los notarios, el año pasado se hicieron 4.934 donaciones de este tipo. Contando solo las de padres a hijos, fueron 2.921, más de la mitad. En otras palabras: ocho donaciones cada día. Es una cifra que se ha disparado en los últimos cinco años de crisis de vivienda, con un aumento del 81% respecto a 2020.
“Si es por una cuestión fiscal, es mejor esperar a la herencia. Pero si necesitas la vivienda hoy, tienes que hacer algo”, reflexiona Marín. “En otras comunidades hay bonificaciones prácticamente totales o incluso exenciones. Aquí, a pesar de que tenemos unos tipos fiscales muy altos, se hacen muchas donaciones”.
En Cataluña, el impuesto de donaciones tiene una exención para los primeros 60.000 euros y, después, la persona que recibe el patrimonio paga un 5%, un 7% o un 9% según el tramo. Si se trata de un inmueble, la persona que lo da también debe pagar algunos impuestos.
El triple de donaciones que antes de la crisis
En total, en 2025 en Cataluña se registraron 23.064 donaciones, el triple que en 2007, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria. Es un dato que se entiende mejor junto a otro: antes de la crisis, las personas menores de treinta años compraban una de cada cuatro viviendas que se vendían en Cataluña. Ahora, según datos del Colegio Notarial de Cataluña, su peso se ha reducido a la mitad y solo representan una de cada ocho compras.
El precio de la vivienda en Barcelona es ya un 5,5% más alto que los niveles récord de 2007, según los datos calculados a partir de las escrituras de compraventa firmadas ante notario. En 2025, el precio del metro cuadrado en la capital catalana ha superado los 4.500 euros, un 11% más que en 2024. En el conjunto de Cataluña, la subida ha sido del 10%, con un precio del metro cuadrado por encima de los 2.600 euros de media.
Según datos de la última encuesta del Observatori Metropolità de l'Habitatge, más de un tercio de los ciudadanos de entre 16 y 29 años han buscado vivienda en el último año, ya sea para emanciparse o para vivir en un lugar mejor. La mayoría se ven abocados al alquiler, muchos de forma involuntaria. Alrededor de un 70% dicen que buscan un alquiler porque no pueden permitirse pagar una hipoteca.