Sociedad

La madre del bebé violado en Barcelona es enfermera

El menor, de seis semanas, sigue ingresado en la UCI con buen pronóstico, aunque le van a quedar secuelas importantes por la cantidad de lesiones que tenía

La fachada del hospital barcelonés en el que apareció un anciano muerto en unos lavabos / Hospital Vall d'Hebron

Barcelona

El bebé de un mes presuntamente agredido por sus padres en Barcelona sigue ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Vall d'Hebron. La madre, actualmente en prisión sin fianza, es enfermera del centro hospitalario en el que se encuentra el menor. Ni allí ni en el juzgado ni en su entorno entienden cómo puede haber pasado.

Se trata de un niño de seis semanas que está grave, aunque con buen pronóstico. La consejera de Salut, Olga Pané, ha asegurado que "va a sobrevivir" en una entrevista en Catalunya Ràdio, pero advierte que le van a quedar "secuelas importantes" por la cantidad de lesiones que tenía cuando ingresó el miércoles pasado.

Después de que los médicos examinaran al bebé y descubrieran las lesiones por todo el cuerpo -fracturas y hematomas en la cabeza, fémur o costillas- de distinta evolución y detectar lesiones compatibles con una agresión sexual con penetración se activaron todos los protocolos.

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En este sentido, Pané ha destacado que el sistema y los protocolos funcionaron. La consejera ha reconocido la buena labor de los profesionales que atendieron al bebé y activaron los mecanismos necesarios para evitar que progenitores y menor salieran del centro. Retuvieron a la pareja en el hospital hasta que llegaron los Mossos d'Esquadra, que los detuvo acusados de maltrato habitual, lesiones muy graves y agresión sexual.

El menor está ahora bajo tutela del departamento de Drets Socials. La consejera Mònica Martínez Bravo ha asegurado este miércoles que el caso demuestra que es necesario "continuar avanzando hacia el mejor sistema de protección a la infancia posible" y también que funcionó la coordinación y la "estrecha colaboración" entre los servicios sanitarios y los servicios sociales.

Martínez ha explicado que se está estudiando si se queda con algún miembro de la familia extensa o con una familia de acogida de urgencia, para que no ingrese en un centro de acogida. Justamente, ha recordado que los centros de acogida no son la mejor solución para los menores, y menos aun para los niños más pequeños. Por eso ha insistido a la ciudadanía a informarse para convertirse en familia acogedora. "Està bajo tutela de la DGPPIA desde el primer minuto y nos dejaremos la piel para que tenga la mejor protección y entorno posibles", ha concluido.

Por lo que requiere a los padres, ya se encuentran en el módulo definitivo del centro penitenciario después de pasar el fin de semana en la zona de ingresos. En el caso de la madre del menor, se le ha aplicado el protocolo de seguridad que consiste en que haga vida en una área de seguridad separada del resto de internas. La medida se aplica en casos de violencia contra la infancia para evitar que sea identificada por las internas y la agredan.