Estas son las diosas y mujeres de la mitología que te pueden acompañar este 8M
Artemisa, Freya y Ereshkigal destacan en sus mitologías por representar no sólo la independencia, sino también el poder y la fuerza frente a los dioses masculinos

Estas son las diosas y mujeres de la mitología que te pueden acompañar este 8M
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Comunidad de Madrid
Tras el Carnaval, toca poner la vista en otra fecha señalada, de carácter más reivindicativo y cuyo foco se pone en las mujeres, a fin de recordar, como cada año, una lucha por la igualdad que aún se sigue librando. Por ese motivo, en la sección de esta semana traemos algunos ejemplos de las diosas y mujeres de la mitología que podrían ser las perfectas compañeras para el 8M.
Dentro de los ejemplos más destacables, algunos de los nombres imprescindibles pueden ser Artemisa y Freya en Grecia y el mundo vikingo respectivamente, aunque Sumeria también ofrece a Ereshkigal. Asimismo, en el plano mortal también se pueden encontrar algunas mujeres que bien representan esa figura de fuerza ante la adversidad, como Penélope, o del privilegio y la autoridad, como las vestales en Roma.
Si empezamos por Artemisa, podemos encontrar a la diosa griega de la caza, la naturaleza salvaje y la castidad. Hija de Zeus y Leto y hermana de Apolo, se le considera la protectora de niñas y mujeres jóvenes y de los partos; y, pese a formar parte de la segunda generación de dioses olímpicos, era muy venerada, siendo su lugar de culto más famoso el Templo de Artemisa en Éfeso, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Además, una de sus características más importantes, es que es una diosa a la que siempre se le ha representado con un carácter independiente, ya que eligió no casarse. Y su independencia bien podría empezar con su propio nacimiento, ya que algunos dicen que fue la primera en llegar al mundo, ayudando a su madre a alumbrar a Apolo, quedando tan horrorizada que decidió permanecer siempre virgen.
Por otro lado, desempeña un papel secundario en la guerra de Troya, posicionándose a favor de los troyanos, llegando a mostrar, en determinados momentos, un papel piadoso, aunque así como puede mostrar piedad, también puede castigar a quienes la ofenden, como el cazador Acteón, que acabaría siendo convertido en ciervo y devorado por sus propios perros tras encontrar a la diosa mientras tomaba un baño en el bosque (aunque algunas versiones sostienen que ese castigo no se debió a que le hubiera pillado mientras se bañaba, sino por jactarse de ser mejor cazador que ella).
Viajando de Grecia a tierras vikingas, Freya se alza como una diosa tan bella como importante, ya que, en la antigua Escandinavia, acabaría tomando un rol central como diosa de la fertilidad (rol esencial en el círculo de la vida); y que tuvo que soportar a muchos moscones a su alrededor (principalmente gigantes), quienes, por obtener su mano, algunos llegaron a robar el martillo de Thor y a construir una muralla en Asgard.
Por último, cerramos la lista de diosas empoderadas con Ereshkigal, diosa sumeria del inframundo que, a diferencia de otras mitologías coetáneas, es ella quien permanece en un primer plano como gobernante pese a contar con un rey consorte, con quien compartía morada seis meses al año.




