Música de cine: 'Golpes'
El artista sevillano, Bronquio, firma la banda sonora de esta película enmarcada en la Sevilla de los años ochenta, dirigida por Rafael Cobos

Carátula de la película 'Golpes'

Madrid
Dicen que es 'cine quinqui' porque la película se desarrolla en los primeros ochenta, hay atracos y suburbios. Sin embargo, está rodada cincuenta años después, y en la música no hay 'flamenqueo' ni Sonido Caño Roto. Por el contrario, hay sintetizadores. "Fale (Rafael Cobos) no quería ese tipo de música para la película. Me dijo: "tu impresioname", así que a la media hora de habernos encontrado en Sevilla ya estaba trabajando para el proyecto". Así se expresa Bronquio (Santiago Gonzalo, Jerez de la Frontera 1991) un artista al que la vida le llevó hacia la música - la que él quiso y cuando él quiso, ya que se negó a aceptar profundizar en el conservatorio. A los 15 años montó su primera banda de rock/punk con amigos, y aprendió guitarra y batería. En 2018 lanzó su primer sencillo bajo el alias Bronquio - su asma infantil hizo mella en él. Por eso, decidió tomar ese nombre artístico. La competencia de las redes sociales, y el hecho de tener que volverse viral para ser tomado en cuenta, le fue llevando por otros derroteros: 'Siempre me ha gustado el cine. He escuchado muchas bandas sonoras. Mi manager sabía que estaba interesado en ese mundillo así que compuse la B.O de Las Gentiles (2022), dirigida por Santi Amodeo. Después vino el Hijo Zurdo, la serie de Rafael Cobos, y por fin Ena. La reina Victoria Eugenia (miniserie, RTVE, 2025) Apenas cuatro años para hacerse ya un hueco.

Bronquio en el patio de una casa andaluza

Bronquio en el patio de una casa andaluza
Sintetizadores y música orquestal
Golpes cuenta la historia de un policía cansado, un ex delincuente - hermano del primero - que tras la cárcel vuelve a las andadas, y una historia de amor a lo Bonnie and Clyde.
El 'impresioname' del director llevó a Bronquio a documentarse. Se hizo con un sintetizador de la época, y escuchó mucho a Jean Michel Jarre, que fue un pionero en el uso de sintetizadores para la música e incluso para el cine en 1973. Golpes está invadida por la electrónica desde el primer compás. En Migueli o Atraco al Autobús, los sintetizadores se estiran y no parecen augurar buenos momentos. Pese a la historia de amor, la música presagia miedo y bastante tensión y hay algo de tiempo suspendido.
"Pero", prosigue Bronquio, "no deja de ser un thriller, y un reencuentro entre dos hermanos. Tenía que añadir arreglos orquestales. Era como si me lo pidiera la historia. Emulando a Ennio Morricone, aunque salvando las distancias, agregué una una orquestación" . Así se percibe en 'Huele a dinero 'o en 'Cuatro millones de pesetas'. Bronquio introduce acordes con cuerdas que emergen para oxigenar.
Atmósfera densa
Toda la banda sonora está disponible en Spotify, y es un regalo. Cada pista es un diálogo entre la amenaza y la esperanza, entre la claustrofobia de un atraco y la luz tenue que se filtra por una persiana. Como Jarre, Bronquio entiende el poder hipnótico del sonido; como Morricone, sabe que una sola nota puede contener toda la tragedia.

Myriam Soto
Redactora de Radio Madrid




