Polémica en Collado Villalba por el «regalo» navideño del Ayuntamiento: el calendario de pago de impuestos
Los vecinos critican en redes sociales la campaña, que promueve puntualidad en el pago de impuestos, mientras la Concejalía Hacienda, a cargo de Miguel Aisa, vuelve a incumplir el plazo para aprobar los presupuestos

El polémico calendario fiscal buzoneado por el Ayuntamiento de Collado Villalba

Collado Villalba
El equipo de Gobierno de Collado Villalba, del Partido Popular, ha decidido que la felicitación navideña a sus vecinos sea un recordatorio de sus obligaciones tributarias. El concejal de Hacienda, Miguel Aisa, ha ordenado buzonear en todas las casas del municipio el calendario fiscal para 2026, un documento que detalla cuándo deben abonarse las tasas e impuestos locales para promover puntualidad en el pago entre los villalbinos.
La medida ha sido recibida con indignación y sarcasmo por parte de los residentes. En redes sociales, las reacciones no se han hecho esperar. Un usuario comentaba: «Ni un “estamos aquí para ayudarte”. Ni servicios. Ni barrio. Ni calles decentes después de años. Impuestos. Punto». Otro vecino, en una carta abierta dirigida a la alcaldesa Mariola Vargas, se quejaba: «¿de verdad que en vez de desearnos feliz año nos envía una tarjeta para que no nos olvidemos de pagar?».
La petición de puntualidad contrasta con el incumplimiento reiterado del Ayuntamiento en sus propias obligaciones financieras. Por segundo año consecutivo, la Concejalía de Hacienda llega tarde a la presentación de los presupuestos municipales, incumpliendo la obligación de tener aprobadas las cuentas para el ejercicio 2026 antes del inicio del nuevo año.
Este retraso tiene un precedente ejemplificante: los presupuestos para 2025 no se aprobaron hasta el 7 de abril, tras un polémico acuerdo con Vox que fue negociado fuera del municipio por las direcciones regionales de ambos partidos ante la imposibilidad de llegar a acuerdos a nivel local, tal y como informó SER Madrid Sierra en aquel momento.
Ahora, la insistencia en la puntualidad de los contribuyentes, en contraste con los retrasos en la gestión y las quejas vecinales por servicios básicos sin resolver, aviva la crítica contra el Gobierno local.




