El Auditorio Nacional: el latido sinfónico del nuevo Bien de Interés Cultural
Con sus 2.338 localidades, la sala "envuelve el escenario para romper la estructura tradicional del teatro", creando una atmósfera envolvente donde el público abraza a los músicos
El Auditorio Nacional: el latido sinfónico del nuevo Bien de Interés Cultural
Madrid
Este domingo, A vivir Madrid con Macarena Berlín ha trasladado sus micrófonos a la calle Príncipe de Vergara para habitar un espacio que es mucho más que un edificio: el Auditorio Nacional de Música. Diseñado por el arquitecto José María García de Paredes e inaugurado en 1988, este templo del sonido ha consolidado su estatus tras ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2025.
Para comprender la magnitud de este "universo de madera de nogal", el programa ha explorado el edificio desde dos perspectivas complementarias: la complejidad de su gestión y la intimidad de quienes le dan vida cada día.
La máquina perfecta tras el escenario
El programa ha contado con la intervención de Félix Palomero, director técnico de la Orquesta y Coro Nacionales de España (OCNE). Con una trayectoria que abarca desde la dirección del INAEM hasta la gerencia de las principales orquestas del país, Palomero ha desgranado qué significa gestionar este coloso cultural.
- Un desafío logístico: Palomero ha explicado la inmensa complejidad de coordinar un recinto que "puede albergar hasta cuatro conciertos diarios", funcionando como un reloj suizo para que la música nunca se detenga.
- Romper la cuarta pared: Sobre la joya de la corona, la Sala Sinfónica, ha destacado su diseño revolucionario. Con sus 2.338 localidades, la sala "envuelve el escenario para romper la estructura tradicional del teatro", creando una atmósfera envolvente donde el público abraza a los músicos.
La orquesta desde dentro: disciplina entre madera y tubos
Más allá de la gestión, los micrófonos de la SER se han asomado al escenario de 285 metros cuadrados para conversar con los integrantes de la orquesta. Ellos han revelado el rigor y el virtuosismo que se respira en las zonas que el público no ve.
- El día a día: Los músicos han descrito la vida entre las catorce salas de ensayo, espacios donde se fragua la excelencia antes de salir a escena.
- El guardián del sonido: La conversación también ha tenido un protagonista inmovil: el imponente órgano Gerhard Grenzing, pieza fundamental de la identidad sonora del auditorio y testigo mudo de cada interpretación.
El Auditorio Nacional se revela así no solo como una sede institucional del INAEM, sino como un organismo vivo que, casi 40 años después de su apertura, sigue siendo el corazón palpitante de la música clásica en Madrid.
Escucha el programa aquí: El Auditorio Nacional desde dentro
Puedes escuchar el recorrido completo de A vivir Madrid con Macarena Berlín por el Auditorio Nacional, con las entrevistas a Félix Palomero y los músicos de la OCNE.