"Ayuso quiere convertir la Asamblea en su pequeña Corea del Norte": la oposición reacciona al último revés del Constitucional al PP madrileño
El Tribunal Constitucional rechaza el veto a las preguntas del PSOE sobre el jefe de Gabinete de Ayuso

MADRID, 19/12/2025.- La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso y el consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, durante la segunda jornada del último pleno del año en el que se aprueban definitivamente los Presupuestos de la Comunidad. EFE/ (EFE)

Madrid
El Partido Socialista celebra la sentencia del Tribunal Constitucional, que da la razón a una de sus diputadas al entender que la Mesa de la Asamblea de Madrid vulneró su derecho, por vetar cinco preguntas parlamentarias referidas a Miguel Ángel Rodríguez, el jefe de Gabinete de la presidenta Isabel Diaz Ayuso. “Gana la democracia y los madrileños”, según la portavoz del PSOE en la Asamblea de Madrid, Mar Espinar.
El PSOE define el veto impuesto por la Mesa de la Asamblea, controlada por la mayoría absoluta del PP, como una “mordaza” para ocultar las “barrabasadas” de Miguel Ángel Rodriguez y los “chanchullos” del novio de la presidenta. Espinar lo califica como un “atropello democrático” y un “acto autoritario” de Ayuso y se felicita por la sentencia del Tribunal Constitucional. En sus redes sociales, el PSOE acusa a la presidenta madrileña de querer convertir la Asamblea en “su pequeña Corea del Sur”
La decisión del Constitucional se ha adoptado por unanimidad y el ponente ha sido el conservador Enrique Arnaldo. Dice la sentencia de Arnaldo que las preguntas estaban totalmente justificadas para ejercer la labor de control de la acción del Gobierno y que su veto, “depara una limitación injustificada del derecho de la diputada a formular preguntas al Consejo de Gobierno, que forma parte de su derecho constitucional al ejercicio del cargo representativo”.
El Constitucional concluye que las resoluciones de la Asamblea de Madrid por las que fueron vetadas las preguntas son declaradas nulas, y obliga a la Mesa a admitirlas de nuevo y respetar los derechos fundamentales que habían sido conculcados.




