Plantas de biogás y bienestar animal: la cara oculta de una energía “verde”
La expansión del biogás abre un debate ético y ambiental sobre su dependencia de la ganadería intensiva y el sufrimiento animal
Plantas de biogás y bienestar animal: la cara oculta de una energía “verde”
Alcobendas
Las plantas de biogás se multiplican por toda Europa como una de las grandes apuestas de la transición energética. Convertir residuos orgánicos en energía renovable y fertilizantes parece, sobre el papel, una solución redonda basada en la economía circular. España avanza también en esta dirección, en un contexto en el que Europa ya supera las 21.000 instalaciones y prevé inversiones privadas de más de 28.400 millones de euros hasta 2030.
Sin embargo, a medida que estos proyectos aterrizan en municipios concretos, crecen las protestas vecinales. A las preocupaciones habituales por olores, tráfico o impacto ambiental se suma una voz que hasta hace poco pasaba desapercibida en este debate: la de las plataformas de defensa animal.
¿Qué relación existe entre las plantas de biogás y el bienestar de los animales?
En el espacio de Ecología con Antonio Quilis abordamos esta cuestión junto a Rosa Más, bióloga de la Plataforma de Defensa Animal. Según explica, una parte muy relevante de la materia prima que alimenta estas plantas procede de la ganadería industrial: purines, estiércoles y subproductos de matadero. Residuos que son consecuencia directa de un modelo productivo basado en el confinamiento masivo de animales y que generan graves problemas de contaminación del agua, el aire y el suelo.
Pero la preocupación no se limita al impacto ambiental. Desde la Plataforma de Defensa Animal advierten de un efecto perverso: al convertir los desechos ganaderos en un recurso económico, el biogás puede estar reforzando y prolongando la ganadería intensiva. Lo que antes era un problema costoso de gestionar se transforma ahora en una materia prima rentable, creando incentivos para mantener o incluso ampliar este modelo.
La ciencia ha demostrado sobradamente la capacidad de los animales para sentir dolor y sufrimiento. Pese a ello, denuncian las organizaciones animalistas, seguimos tratándolos como meros recursos, incluso cuando se habla de soluciones “verdes”. Para ellas, ninguna transición energética puede considerarse realmente ecológica si se apoya en el sufrimiento animal y en la degradación ambiental.
En esta entrevista, Rosa Más nos ayudará a entender la conexión, poco conocida pero fundamental, entre las plantas de biogás y el bienestar animal, a cuestionar hasta qué punto estas instalaciones son tan sostenibles como se presentan y a reflexionar sobre alternativas para una transición energética que sea verdaderamente ética, justa y respetuosa con todos los seres sintientes.
Nacho López Llandres
Desde 2005 presento el tramo local de Hoy por...Desde 2005 presento el tramo local de Hoy por Hoy en la zona norte de Madrid, además de contar noticias desde primera hora de la mañana en los matinales de SER Madrid Norte.