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Joaquín Reyes se sube a las tablas del Infanta Isabel para preguntarnos: ¿estamos preparados para soportar 'La Verdad'?

Bajo la dirección de Juan Carlos Fisher, los cuatro dan vida al afilado texto de Florian Zeller para plantear una pregunta incómoda: ¿Y si la honestidad está sobrevalorada?

Joaquín Reyes se sube a las tablas del Infanta Isabel para preguntarnos: ¿estamos preparados para soportar 'La Verdad'?

Madrid

Este sábado 24 de enero, A vivir Madrid con Macarena Berlín se ha mirado al espejo de la mentira desde el escenario del Teatro Infanta Isabel. Nos hemos reunido con el elenco completo de la comedia La Verdad: Joaquín Reyes, Natalie Pinot, Raúl Jiménez y Alicia Rubio.

Bajo la dirección de Juan Carlos Fisher, los cuatro dan vida al afilado texto de Florian Zeller para plantear una pregunta incómoda: ¿Y si la honestidad está sobrevalorada?

La mentira como acto de "bondad"

La obra gira en torno a Miguel (Joaquín Reyes), un hombre atrapado en una red de infidelidades que, sin embargo, está convencido de su propia integridad. Durante la entrevista, Reyes ha defendido a su personaje con ironía: "Hay muchos grises. Me mueve la bondad", asegura, explicando que en la lógica de Miguel, mentir es la única forma de proteger a su amigo y evitar sufrimiento.

Sus compañeros, no obstante, tienen otra visión. Para Natalie Pinot, el problema real no es solo la mentira a los demás, sino "el autoengaño", creerse que se tiene todo bajo control. Por su parte, Alicia Rubio (la amante que detona el caos) defiende que "cada uno tiene su propia verdad" y que su personaje utiliza la sinceridad no por moralidad, sino como "una táctica para resolver la situación".

Accidentes, lágrimas y "calzoncillos de señor"

La charla ha estado marcada por las risas y las confesiones de lo que ocurre entre bambalinas. Joaquín Reyes ha revelado un reciente "accidente de vestuario" en plena función: "Enseño las piernas... y algo más, no voluntariamente". Un momento que Raúl Jiménez ha confirmado entre carcajadas: "Vi un poquito más de mundo que antes no veía", destacando el detalle de los "calzoncillos de señor" que viste el protagonista.

Más allá del humor, el elenco ha destacado la exigencia técnica de la obra. Natalie Pinot ha confesado la dificultad del texto de Zeller, compuesto por "frases cortísimas, unos 'sí', unos 'tal', unas pausas... donde no te puedes desconcentrar nada". Un reto actoral que incluye ver a Joaquín Reyes en registros dramáticos. "¿Le salen las lágrimas? Pone la máquina de llorar", bromeaban sus compañeros sobre su capacidad para transitar de la comedia al llanto.

Tensión, whisky y olor a repollo

La química entre los actores es palpable, especialmente en escenas tensas como la del whisky entre los dos amigos. Aunque Joaquín insiste en que Miguel quiere a Pablo como a un hermano, Raúl Jiménez admite tener una visión más sádica de su rol: "Yo disfruto mucho haciéndole sufrir".

Para cerrar, el grupo ha desvelado su particular ritual antes de salir a escena: darse la mano y respirar hondo para conectar. Un momento místico que a veces se rompe por el olfato privilegiado de Raúl Jiménez, capaz de soltar un "huele a repollo" en pleno trance. "Es como un gordino trufero, sabe identificar y etiquetar los olores del teatro", ha sentenciado Reyes.

Escucha el programa aquí: Joaquín Reyes y el elenco de 'La Verdad'

Disfruta de la entrevista completa con el equipo de La Verdad en A vivir Madrid, llena de anécdotas, reflexiones sobre la hipocresía y mucho humor.