El gobierno de Ayuso abre varias aulas de Educación Especial en un colegio de Vallecas sin material específico ni personal suficiente
Los profesionales del CEIP Virgen del Cerro denuncian que este curso se han abierto 5 aulas nuevas y docentes y familias han tenido que prestar su material personal para poder atender a los alumnos correctamente
El gobierno de Ayuso abre varias aulas de Educación Especial en un colegio de Vallecas sin material específico ni personal suficiente
Madrid
Los profesores y el personal laboral del CEIP Virgen del Cerro, en Puente de Vallecas, denuncian la situación de este centro público preferente para niños con discapacidad motora, y también con plazas de Educación Especial. El centro abrió 4 aulas específicas nuevas en septiembre, con el inicio del curso, para hacer frente al alumnado con necesidades especiales pero la partida con el material necesario aportado por la Consejería de Educación no llegó hasta finales de noviembre. El pasado mes de enero se abrió otra más en las mismas condiciones y sin que llegase a tiempo la técnico asignada.
Miriam, una de las profesoras especializada en Audición y Lenguaje, explica que fueron los profesores los que tuvieron que realizar labores de limpieza y adaptación en septiembre. "La dotación de mobiliario y material no llegó hasta dos meses después y tuvimos que pedir a las familias material prestado", señala. Las mesas y las pantallas se reciclaron de otras aulas ordinarias y los puzles, juegos o métodos de protección del espacio se improvisaron con la ayuda de todos, pero no de la administración.
Con la apertura del aula nueva de Educación Especial el pasado mes de enero, la historia se repite: "La abrieron de una semana para otra, sin estar preparada y sin personal. Eso no es digno ni para los niños ni para los profesionales", apunta Elena, de la Asociación de Familias del centro. Las dificultades del alumnado son diversas, y hacen falta protecciones para que no se autolesionen", añade.
Familias y profesionales insisten en que la dotación para el centro no es suficiente, a nivel material pero también humano. Actualmente asisten casi medio centenar de alumnos con necesidades especiales matriculados por la vía ordinaria y una treintena de Educación Especial. Y en total el centro acoge a unos 500 alumnos. Aseguran que los especialistas en Audición y Lenguaje se encuentran por encima de la ratio, por lo que exigen que se amplíe la jornada de los dos profesores que apoyan las labores con este alumnado y la necesidad de perfiles como el un de técnico de Integración Social, al margen de los técnicos auxiliares. Y añaden la importancia de adaptar todos los espacios para estos niños. "Ni siquiera el comedor está acondicionado. Hay niños que necesitan silencio absoluto y no hay espacio para ellos", explica Elena.
Por eso, han remitido un escrito al área territorial de la consejería, al ministerio de Educación, al Defensor del Pueblo y a la subdirección General de Protección a la Infancia de la Comunidad denunciando una situación que va en contra de las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación que establece la normativa autonómica. "La obligación de las administraciones educativas es garantizar que los centros dispongan de lo necesario para garantizar la igualdad de oportunidades y la plena participación del alumnado con discapacidad", explica Miriam.
El gobierno regional trabaja para agilizar los trámites
En la Consejería de Educación aseguran que están agilizando todo lo posible el procedimiento de compra del material solicitado, un equipamiento específico que tiene un plazo de entrega más elevado de lo habitual y que estará disponible lo antes posible. Tras consultarles por la ausencia de la técnico asignada al aula que se abrió en enero, fuentes de la consejería nos aseguraron que la incorporación era inmediata. De hecho se incorporó el pasado 11 de febrero.
Tanto profesionales como familias del centro aseguran que, de cualquier forma, un solo profesional no es suficiente. Y además insisten en que el colegio necesita una reforma integral, ya que el edificio tiene más de 40 años. "Se van haciendo pequeños arreglos, cuando se cae una puerta o se estropea el baño, pero ya se están cayendo cosas importantes como vallas, adoquines o enchufes... Ni siquiera podemos utilizar el salón de actos, porque le lo están usando como comedor para niños que necesitan adecuar el espacio", explica Elena, una de las madres.
Virginia Sarmiento
Escribo sobre Educación, Universidad y Empleo....Escribo sobre Educación, Universidad y Empleo. Los viernes recopilo gazapos con humor y autocrítica en La Persiana de Madrid. Antes, redactora en Hoy por Hoy, editora de Informativos Fin de semana y redactora en Hoy por Hoy Madrid. Antes todavía, en Radio Zaragoza.