Nueva jornada de huelga de médicos: "Las guardias no permiten descanso por la presión de las urgencias"
Los médicos madrileños se manifestaron este sábado en la capital en una protesta a nivel nacional que exigió un estatuto propio

Entrevista a Ana Jiménez, presidenta de AMYTS
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Madrid
La presidenta de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTs), Ana Jiménez, ha mostrado el rechazo de su organización al nuevo Estatuto Marco pactado con distintos sindicatos sanitarios al considerar que “no ha tenido en cuenta a los médicos” y mantiene un sistema de guardias obligatorias que califican de “mal retribuido y no reconocido”.
En una entrevista en Radio Madrid, Jiménez ha asegurado que los médicos son los únicos trabajadores sanitarios que mantienen lo que hasta ahora se denominaba jornada complementaria —que pasará a llamarse jornada de guardia— y que implica la obligación de realizar horas adicionales más allá de la jornada ordinaria.
“En Madrid trabajamos 37 horas y media semanales, pero además tenemos que hacer guardias obligatorias, al menos hasta los 55 años”, ha explicado. Según denuncia, estas horas se pagan por debajo del valor de la hora ordinaria y no computan de forma adecuada para la jubilación anticipada, pese a que, en algunos casos, pueden equivaler a más de cinco años de trabajo acumulado a lo largo de la carrera profesional.
Entre 20 y 25 euros la hora de guardia
En cuanto a la retribución, la presidenta de AMYTS detalla que las guardias en días laborables se pagan en torno a 20 euros brutos la hora, mientras que en festivos oscilan entre 22 y 25 euros brutos, dependiendo de la comunidad autónoma.
Con el nuevo borrador, las guardias pasarían de 24 a 17 horas en días laborables, aunque los fines de semana seguirían cubriéndose turnos de 24 horas. Aunque el texto recoge que estas jornadas prolongadas serían voluntarias, Jiménez advierte de que existe una cláusula que permite imponerlas “por necesidades del servicio”.
Desde AMYTs sostienen que la regulación actual no refleja la realidad asistencial. “Las guardias de hoy no tienen nada que ver con las de hace años. La presión en urgencias es constante y no permite descanso”, afirma.




