Un corredor verde en riesgo por una planta invasora difícil de erradicar
La expansión de la “Ludwigia grandiflora” amenaza enclaves y pone en alerta a vecinos y autoridades
Espacio de naturaleza sobre el riesgo por una planta invasora difícil de erradicar
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Colmenar Viejo
En nuestro Espacio de Naturaleza de esta semana, conocemos el Entorno Meaques-Retamares, que se ha convertido en uno de los espacios naturales más valiosos —y vulnerables— del suroeste de Madrid. Este corredor ecológico conecta áreas como la Casa de Campo con zonas aún poco urbanizadas, contribuyendo incluso a mejorar la calidad del aire gracias a su papel en la circulación de vientos que limpian la atmósfera de la capital.
La riqueza ambiental del entorno es notable: arroyos como el Meaques y el Valchico alimentan un pequeño embalse donde conviven aves acuáticas, rapaces, zorros o meloncillos. Sin embargo, este espacio carece de protección oficial y está amenazado tanto por futuros desarrollos urbanísticos como por la presencia de especies invasoras.
Entre ellas destaca la Ludwigia grandiflora, una planta acuática originaria de América que apareció en el embalse en 2018 y que desde entonces ha generado una creciente preocupación. Su capacidad de reproducción es extraordinaria: puede expandirse a partir de fragmentos mínimos, adaptarse tanto al agua como a terrenos húmedos y producir miles de semillas. Estas características la convierten en una de las especies invasoras más difíciles de controlar en Europa.
Las primeras actuaciones para erradicarla no lograron frenar su avance
En 2021, se intentó retirar el lodo del fondo del embalse con maquinaria pesada, pero la intervención resultó incompleta y la planta ya se había extendido a las orillas. Posteriormente, se optó por métodos más selectivos, como tratamientos con productos autorizados y campañas de retirada manual, que han conseguido contener parcialmente su expansión dentro del embalse.
Aun así, el problema persiste. Las lluvias abundantes y el aumento del nivel del agua han incrementado el riesgo de que fragmentos o semillas de la planta se desplacen aguas abajo. Este escenario preocupa especialmente por la posibilidad de que la Ludwigia alcance la Casa de Campo, el zoológico o incluso el río Manzanares, donde su impacto ecológico podría ser mucho mayor.
La situación se complica por factores administrativos
La presa que regula el embalse se encuentra en una situación legal irregular, lo que dificulta la adopción de medidas sobre el control del agua. Esta falta de coordinación institucional añade incertidumbre a la gestión del problema.
Mientras tanto, el papel de los vecinos ha sido clave. Durante años han impulsado la defensa del entorno, alertado sobre la presencia de la especie invasora y colaborado en la reforestación y mantenimiento del espacio. Su labor ha permitido visibilizar un enclave natural que, pese a su cercanía a la ciudad, sigue siendo un refugio de biodiversidad.
El futuro del Entorno Meaques dependerá ahora de una respuesta coordinada y sostenida en el tiempo. La batalla contra la Ludwigia grandiflora continúa, y con ella, la defensa de uno de los pulmones verdes menos conocidos —pero más estratégicos— de Madrid.

Nacho López Llandres
Desde 2005 presento el tramo local de Hoy por Hoy en la zona norte de Madrid, además de contar noticias...




