La Semana Santa mostoleña en la piel de jóvenes cofrades: “Entras a casa, hueles las torrijas y ves tu hábito planchado”
Aaron Jiménez y Daniel Trilla forman parte de la Junta de la Cofradía de Jesús Nazareno en el municipio del suroeste madrileño

Entrevista a Aarón Jiménez y Daniel Trilla, jóvenes cofrades en Móstoles
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Móstoles
“Son muchas emociones, muchos sentimientos” es como resumen Aaron Jiménez y Daniel Trilla, jóvenes mostoleños de la Cofradía de Jesús Nazareno, la Semana Santa. Ambos han pasado por los micrófonos de Hoy por Hoy Madrid Oeste para contar cómo viven una de sus fechas más especiales del año.
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Comparten cofradía, pero llegaron a ella de manera diferente. A Jiménez le viene de cuna. “Antes de ir al registro civil a inscribirme como persona, estaba dentro de la cofradía. Vivir en una casa cofrade es algo que ojalá todo el mundo pudiera sentir porque llegan estos días, entras a casa, hueles las torrijas y ves tu hábito planchado y colgado, esperando el ansiado Domingo de Ramos”, cuenta con emoción el joven. La historia de su compañero Daniel Trilla empezó en 2016: “Fue un año en el que no pude irme a mi pueblo por vacaciones. Me quedé aquí, conocí la Semana Santa de Móstoles, y en la calle me enamoré de mi Cristo”.
Respecto a su momento favorito, ninguno duda: “la noche del Jueves Santo”. A partir de ahí, el Viernes de Dolores o la procesión infantil con la Virgen niña. Una programación que se prepara con un año de antelación, una vez termina la anterior. “Es verdad que lo más intenso empieza en enero, hay que preparar y revisar con antelación”, explican. Un trabajo que sale a las calles estas semanas y del que estos jóvenes invitan a disfrutar a todos los mostoleños: “La Semana Santa es súper inclusiva para todo el mundo”
Esta celebración tan ligada a la historia del país en ocasiones entra en polémica, como ha sucedido con las mujeres de Sagunto. La respuesta de Jiménez y Trilla a los cambios o no de las tradiciones, es el respeto mezclado con la adaptación. “Hablando de tantos siglos de historia está bien conservar ciertas cosas, no obstante, tenemos que darnos cuenta de que estamos en un mundo en evolución continua y habría que ir adaptándose a esos cambios que, personalmente, creo que no van a suponer un cambio monumental en lo que es tener la cofradía en la calle o su vida en hermandad”, opina el joven cofrade Aaron Jiménez.

María Minaya
Redactora en prácticas en SER Madrid Oeste. Doble grado de periodismo y comunicación audiovisual en...




