"Si nos encargamos del cribado de cáncer de cérvix no llegamos a lo demás": las matronas denuncian falta de plantilla en Madrid
Estas profesionales del Servicio Madrileño de Salud atienden en algunos casos a más de 20.000 mujeres por matrona

"Si nos encargamos del cribado de cáncer de cérvix no llegamos a lo demás": las matronas denuncian falta de plantilla en Madrid
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Madrid
Las matronas del Servicio Madrileño de Salud alertan de que el incremento de plantilla realizado por la Consejería de Sanidad durante el último año resulta insuficiente, especialmente desde que este colectivo asumió la responsabilidad del nuevo programa de cribado de cáncer de cérvix en los centros de salud. “Si ya estamos sobrecargadas y el programa está en fase de implantación, cuando esté al 100% las cuentas no salen: van a faltar especialistas”, advierte María Sanz, matrona de Atención Primaria.
Según explican a la SER en Madrid, la carga de trabajo asociada al cribado supera con creces su capacidad actual. “Tenemos que realizar las citologías, revisar los informes y comprobar con rigor que el programa informático funciona correctamente para, en definitiva, evitar fallos en los cribados como ha ocurrido en otros sitios”, señala Sanz. A ello se suma que sus funciones van mucho más allá de la atención al embarazo y al parto.
“Cubrimos todo el ciclo vital de la mujer: educación sexual en adolescentes, prevención de violencia de género, embarazo, postparto, reproducción asistida, talleres de lactancia, seguimiento ginecológico en Atención Primaria, ciclo menstrual, anticoncepción y menopausia”, enumera la profesional. Sin embargo, muchas mujeres desconocen los servicios y no pueden llegar a ellos “porque la lista de espera es eterna”.
La situación se agrava en periodos vacacionales y festivos, cuando -según denuncian- no se cubren las ausencias. El sindicato SATSE asegura que en algunos centros una sola matrona llega a atender hasta 20.000 tarjetas sanitarias, frente a las aproximadamente 2.000 que gestiona un médico de familia, lo que genera listas de espera de hasta dos meses.
A esta sobrecarga se suma un problema retributivo. “Si tengo una población de 25.000 pacientes, la Comunidad entiende que debe incorporar a otra profesional, pero cuando lo hace, mi complemento específico se divide entre dos y puedo perder hasta 200 euros", denuncia. "Cuando en verano no cubren bajas y mi trabajo se triplica, el sueldo no aumenta”, dice Sanz.
El colectivo reclama no solo un aumento de plantilla, sino también el reconocimiento económico de su especialidad y el pago de módulos de cuatro horas, como ocurre con otros profesionales, cuando la población asignada sea inasumible.
La consejera de Sanidad, Fátima Matute, reiteró esta semana que declararán a las matronas como categoría deficitaria y que continuará reforzando la contratación. En el último año se han incorporado 20 nuevas profesionales.

Valeria S. Chamorro
Graduada en Periodismo y Humanidades por la UC3M y Posgrado en Información Económica en la Universidad...




