El Gobierno de Ayuso se opone al nuevo Plan estatal de Vivienda: “Si no comulgas con Pedro Sánchez, no hay dinero”
El consejero de Vivienda madrileño considera que el Gobierno central quiere imponer la declaración de zonas tensionadas
(ARCHIVO) Isabel Díaz Ayuso y Jorge Rodrigo, consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, en un acto / Comunidad de Madrid
Madrid
El Gobierno de la Comunidad de Madrid rechaza el nuevo Plan estatal de Vivienda, aprobado este martes en el Consejo de Ministros y que supone movilizar una inversión de 7.000 millones de euros para las Comunidades Autónomas en los próximos cinco años. A Madrid le corresponderían 1.113 millones de euros.
El consejero de Vivienda madrileño, Jorge Rodrigo, critica el plan porque se ha hecho “a espaldas” de las Comunidades Autónomas. El Gobierno central asegura que el plan empezó a redactarse en la última Conferencia de Presidentes, celebrada en Barcelona. La presidenta Ayuso abandonó aquella reunión con el resto de Gobiernos autonómicos cuando escuchó hablar en euskera y catalán.
Rodrigo denuncia, además, que el Plan Estatal de Vivienda supone “recentralizar” competencias autonómicas y que intenta imponer medidas a las que el Gobierno madrileño se opone, como la declaración de zonas tensionadas o la protección permanente de las viviendas públicas. “O haces lo que quiere el Gobierno o no hay dinero”, resume el consejero madrileño.
Por último, el Gobierno madrileño señala que no está garantizada la entrada en vigor de este fondo porque los Presupuestos Generales del Estado no han sido aprobados. Rodrigo insiste en que la apuesta del Ejecutivo regional pasa por construir más vivienda sin intervenir en el mercado del alquiler.
Claves del plan
El nuevo Plan Estatal 2026-2030 triplica la inversión de los anteriores hasta los 7.000 millones de euros —el 60% lo aportará la administración central y el 40% las comunidades autónomas—, la mayoría de los cuales irá destinada a construir vivienda pública y asequible.
El plan concreta tres objetivos principales: más vivienda pública, impulso a la rehabilitación y ayudas para la emancipación de los jóvenes, uno de los colectivos que más sufre la crisis de vivienda.