El trepador azul, el acróbata de la Sierra Norte de Madrid que desafía la gravedad
Esta pequeña ave de plumaje azulado y antifaz negro sorprende por su capacidad de bajar de cabeza por los troncos y su importante papel como indicador de la salud de los bosques
Espacio de Naturaleza sobre el Trepador Azul
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Colmenar Viejo
En nuestro Espacio de Naturaleza de esta semana hablamos de un ave muy especial. Si alguna vez paseando por los robledales de Montejo de la Sierra o los pinares del Valle del Lozoya has visto un destello azulado descendiendo por el tronco de un árbol cabeza abajo, no se trata de una ilusión óptica. Es el trepador azul (Sitta europaea), una de las aves más singulares de la Sierra Norte de Madrid y todo un especialista en desafiar la gravedad.
Reconocible por su plumaje gris azulado y por la característica raya negra que atraviesa su ojo, como si llevara un pequeño antifaz, este pájaro destaca por una habilidad poco común en el mundo de las aves: puede bajar por los troncos de cabeza con total naturalidad. Mientras otras especies trepadoras se apoyan en su cola para ascender, el trepador azul utiliza sus fuertes garras como auténticos ganchos que le permiten moverse en cualquier dirección mientras busca insectos, semillas y pequeños frutos entre la corteza.
Sus muchos talentos
También es conocido como el “albañil” del bosque por su curiosa forma de preparar el nido. Aprovecha huecos naturales en los árboles o antiguos refugios de otras aves, pero modifica la entrada utilizando barro para reducir el tamaño del agujero y ajustarlo exactamente a sus dimensiones. De esta forma, evita la entrada de depredadores o competidores y protege mejor a sus crías.
Además, el trepador azul demuestra ser un auténtico estratega de la supervivencia. Durante el otoño esconde semillas, nueces y otros alimentos en pequeñas grietas de la corteza, creando despensas naturales que le servirán durante el invierno, una conducta que recuerda a la previsión de las ardillas.
Su historia también está rodeada de simbolismo y leyendas
Su nombre científico, Sitta, ya aparece citado por Aristóteles en la Antigua Grecia, y en la mitología nórdica estas aves aparecen ligadas al héroe Sigurd, quien, según la leyenda, pudo entender su lenguaje tras vencer al dragón Fafner. Fueron precisamente estos pájaros quienes le advirtieron de una traición y le salvaron la vida.
Hoy, el trepador azul sigue siendo uno de los grandes tesoros naturales de la Sierra Norte de Madrid. Su presencia en robledales, quejigares y pinares maduros, como los de Montejo, Horcajuelo o el Valle del Lozoya, no solo alegra a los observadores de aves, sino que también indica la buena salud de estos ecosistemas, ya que solo habita en bosques con árboles lo suficientemente viejos para ofrecerle refugio.
Pequeño, ágil y sorprendente, el trepador azul sigue siendo uno de los mejores ejemplos de cómo la naturaleza es capaz de combinar belleza, inteligencia y adaptación en un solo ser.

Nacho López Llandres
Desde 2005 presento el tramo local de Hoy por Hoy en la zona norte de Madrid, además de contar noticias...




