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Economía y negocios

Cómo convertir la rehabilitación de un edificio en dinero en efectivo gracias a los aparejadores de Madrid

Reformar un edificio para aislarlo del frío o instalar placas solares ya no es sólo una cuestión de ecología o de ahorro en la factura mensual; ahora es un activo financiero. En el mercado inmobiliario existe un mecanismo sumamente ágil para fomentar la eficiencia energética: los Certificados de Ahorro Energético.

Este sistema permite a las comunidades de propietarios "vender" el ahorro de energía conseguido con sus obras. Pero, ¿quién compra ese ahorro? La respuesta está en la ley. Las compañías energéticas están obligadas a cumplir con unos objetivos anuales de ahorro. Si no los alcanzan por sí mismas, deben pagar al Estado o, en su defecto, comprar certificados a quienes sí hayan ahorrado, como las comunidades de propietarios.

Una oficina técnica para monetizar la rehabilitación

Para evitar que este proceso se convierta en un laberinto administrativo para los vecinos, el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid, en alianza estratégica con Iberdrola, ha puesto en marcha una oficina especializada. El objetivo es claro: que ninguna mejora energética se quede sin su retorno económico.

El funcionamiento es radicalmente distinto al de una ayuda pública. "No hablamos de esperar a ver si queda presupuesto en una partida ministerial", explican los expertos. Se trata de un mercado secundario donde la cuantía está predeterminada: la comunidad sabe cuánto dinero va a recibir en función de los kilovatios hora (kWh) que deje de consumir tras la reforma.

¿Qué obras "valen" dinero?

No todas las reformas computan igual, pero el catálogo es amplio. Las actuaciones más rentables para generar estos certificados son:

- Envolvente térmica: mejora del aislamiento en fachadas y cubiertas.

- Climatización: instalación de sistemas de aerotermia o calderas de condensación de alta eficiencia.

El aparejador, gestor del ahorro

La figura del arquitecto técnico se vuelve fundamental en este nuevo escenario. Actúa como el perito que certifica cuánto consumía el edificio antes de la obra y cuánto consume después. Su labor consiste en cumplimentar las complejas fichas técnicas del Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) y tramitar la venta directa a la eléctrica a través del Colegio de Aparejadores de Madrid. A cambio de esta gestión, el profesional simplifica la vida a la comunidad y asegura que el dinero llegue en un plazo mucho más breve que el de cualquier ayuda institucional.

Claves para la comunidad. Cómo empezar:

- Identificación: antes de empezar la obra, el técnico debe evaluar si el proyecto es monetizable.

- Auditoría: se comparan los consumos previos y posteriores a la intervención.

- Venta: tras la verificación del ahorro y su certificación, se venden los CAEs a la comercializadora de energía.

Para los propietarios interesados en explorar esta vía, el Punto de Información CAE del Colegio de Aparejadores de Madrid ofrece asesoramiento técnico integral. Puede solicitar una cita presencial o telefónica con el Colegio. Explique el tipo de proyecto que está gestionando. Recibirá asesoramiento técnico especializado y orientación sobre cómo monetizar la rehabilitación energética de su comunidad.