Las dificultades para acceder al Tram y a los autobuses de Castellón, una constante para la madre de una persona con un 90 % de discapacidad: "No quieren bajar la rampa de acceso"
Miles de personas usan el transporte urbano a diario en Castellón, sin embargo para unos es más complicado que para otros. "Nos encontramos continuamente con conductores que no quieren bajar la rampa de acceso para sillas de ruedas", ha asegurado Ana María Redondo, cuyo hijo con un 90 % de discapacidad, se encuentra con barreras a diario.
Ana María Redondo: "Algunas veces nos encontramos con conductores a los que no les da la gana bajar la rampa para el acceso de sillas de ruedas"
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El hijo de Redondo tiene un grado 3 de dependencia, el máximo, y va en silla de ruedas. Las dificultades para acceder al Tram y a los autobuses de Castellón son un problema diario para ellos.
"No puede ser que las personas con movilidad reducida sean los olvidados para todo", ha denunciado Redondo.
Ana María Redondo: "Las personas con movilidad reducida no pueden ser siempre las olvidadas"
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En este sentido, como madre de una persona con un alto grado de discapacidad, Redondo ha reclamado más empatía: "La gente ocupa la zona habilitada para personas con movilidad reducida en el transporte público".
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Otras dificultades
Redondo ha señalado también la inadaptación de espacios públicos para las personas con movilidad reducida.
"En el Hospital General de Castellón solo hay baños adaptados en la segunda planta", ha señalado. Asegura que ha reclamado que se hagan más baños de este tipo en plantas inferiores pero que la respuesta que obtiene es que no hay espacio.
También reclama que, en algunas zonas, las aceras "son muy estrechas y no cabe la silla de ruedas" y que, en otros casos, también es difícil ir por las aceras porque "son demasiado altas" o por la presencia de bolardos que también hacen muy complicado el acceso.